TERTULIAS/CHARLAS SOBRE COACHING EMANCIPADOR EN EL CÍRCULO DE COACHING ESPECIALIZADO.



Periódicamente nos reunimos en "petit comité", con un aforo máximo de 10 personas, para debatir sobre COACHING EMANCIPADOR.
Son diálogos participativos para realizar una "iniciación" en la disciplina del coaching adaptada a tu universo de sueños.
Si estás interesada/o en participar GRATUITAMENTE deja tu reserva en paco.bailac@salaidavinci.es y te informaremos de los calendarios previstos.

¡¡¡Ven te esperamos!!!


SI SABE SUFRIR SUFIRÁ MENOS


Hay varios ojos. Incluso la Esfinge tiene ojos: por lo tanto hay varias verdades, y por lo tanto no hay ninguna verdad.
Nietzsche

SI SABE SUFRIR SUFIRÁ MENOS

Una desgracia imprevista, la enfermedad o la pérdida de un ser querido llena de dolor nuestra vida. El sufrimiento es algo consustancial con la vida. Existe, está ahí. Peor si lo aceptamos, saldremos adelante.

En nuestros días consideramos el sufrimiento como algo antinatural. Vemos el sufrimiento como algo anormal, y no es de extrañar , es lo que nos venden. De la imagen que nos proyectan los anuncios publicitarios, libros de autoayuda nos intentan convencer de que si seguimos sus pasos eliminaremos completamente nuestro sufrimiento. Nos inculcan que si sufrimos es porque queremos. Y andar con la idea de que somos culpables de nuestro sufrimiento sí que nos lo agranda.
La imagen que proyectan los que nos rodean, con sus corazas, también nos lleva a creer que los únicos que sufrimos somos nosotros. Las personas pensamos “esto solo me pasa a mi”, si darnos cuenta de que nuestros sufrimientos son muy parecidos.

COMO INTERPRETAMOS NUESTRO SUFRIMIENTO

“Si consideramos que el sufrimiento es algo antinatural, acabaremos queriendo encontrar un culpable” (Dalai Lama)

“No hay vida sin su cuota de sufrimiento”. Todos sufrimos esta claro; lo que nos diferencia es como interpretamos este sufrimiento y como lo gestionamos. El mismo sufrimiento se ensanchará o reducirá según lo que hagamos con él; por eso, si aprendemos a sufrir, sufriremos menos. Interpretar el sufrimiento como algo natural puede proporcionar mucha serenidad.
En ocasiones, el sufrimiento de algunas personas, visto desde fuera, es totalmente incomprensible. En el mundo en le que desgraciadamente las guerras y el hambre son un escenario cotidiano, algunos seres se deprimen profundamente ante cualquier eventualidad, las nimiedades que a veces nos desbordan son ridículas. Aunque el sufrimiento lo debamos contemplar como algo normal, su desproporción o cronicidad nos debe alertar. Detrás de la causa declarada del mismo se agolpan muchas inseguridades, miedos, ansiedades, dudas, que son lo que realmente provocan la pesadumbre.

COMO EL SUFRIMIENTO AFECTA A NUESTRAS RELACIONES

“El corazón tiene sus dolores privados: ni siquiera todas las grandes acusas de este mundo pueden impedir que llores por una amor perdido” (Arnold Wesker).

El sufrimiento puede alejarnos o acercarnos a los demás. Cuando nos pasa algo y empezamos a sufrir, a veces caemos en el error de pensar que si nosotros no conocíamos lo que es sufrir hasta ahora, los demás tampoco. Conclusión somos los que más sufrimos en este mundo. Un fallo de humildad incluso en nuestro sufrimiento.
Este sufrimiento egocentrista nos vuelve hiperreflexivos; solo pensamos en nuestro sufrimiento, en lo qué lo ha causado, esta hiperreflexividad se puede volver en nuestra contra, puede ser la causa de muschos trastornos mentales.
Como nosotros somos el centro del universo por lo que llegamos a sufrir, creemos que son los demás los que deben girar alrededor nuestro preocupándose por nuestro estado de animo. Pensamos que los que orbitan a nuestro alrededor no sufren como nosotros, así que no merecen nuestra atención, que debe ir dirigida solo a nuestro padecimiento. Y si los de nuestro alrededor no se desviven por nuestra situación como nosotros quisiéramos, no somos capaces de llegar a pensar que quizás los otros también están sufriendo y no tienen espacio para pensar en la que nos parece la situación más fuerte del mundo: la nuestra.
Afortunadamente, a algunas personas el sufrimiento no los aleja del resto, sino que los une. El sufrimiento puede dar unas grandes y utilísimas lecciones de humildad. El “esto a mi no me pasará nunca” se destierra automáticamente de nuestra boca. De repente, al sufrir entendemos mucho más a las personas. Las actuaciones de los demás las interpretemos desde su sufrimiento, ya no se ven tantas malas intenciones, sino que nos damos cuenta de que sus comportamientos pueden venir de sus miedos, sus inseguridades, su desesperación… En estos casos, el sufrimiento nos vuelve más humanos y más lúcidos.

COMO GESTIONAMOS NUESTRO SUFRIMIENTO

“ Sólo podemos curarnos del sufrimiento experimentándolo completamente”. (Marcel Proust)

Experimentamos miedos difíciles de explicar, difusos, no los podemos verbalizar, es cuando estamos constantemente temiendo algo. Ante un miedo tan inconcreto, parece que la vida misma es la que nos da miedo, y acabamos evitando vivir. Algunos se dan a la bebida otros se entregan a los demás y se olvidan de si mismos; algunos se instalan en rutinas.
Cuando se habla de aceptar el sufrimiento, lo relacionamos con “resignación”. Solemos asociar la resignación con no hacer nada porque nada se puede cambiar. En cambio, cuando aceptamos el sufrimiento, cunado somos capaces de mirarlo a la cara, en lugar de evitar lo que nos preocupa porque no queremos que nos haga sufrir, nos arremangamos y empezamos a actuar para solucionarlo. Cuando queremos evitar el sufrimiento, evitamos también la solución del problema; cuando lo aceptamos, tenemos más puntos para poder resolverlo.
Incluso en situaciones extremas de enfermos terminales, siempre hay algo que se puede hacer para mejorar su situación (disminuir su dolor físico, introducir pequeñas ilusiones diarias…), pero estas acciones solo las podemos llevar a cabo si somos capaces de abordarlas y, paralelamente, sufrir. Si no somos capaces de sufrir, no podremos sobrellevar la situación, nos desbordaremos y no mejoraremos nada.
Se trata, pues, de aceptar el sufrimiento y dejarle un espacio. No dejar que se desborde y de que afecte a todas las áreas de nuestra vida, hemos de ponerle unos limites e intentar disfrutar del resto de cosas que nos ofrece la vida..
No olvidemos que lo que no hunde más no es el sufrimiento en si mismo, sino lo que nos perdemos por sufrir.
Fuente: El País

Sufrimiento: Es necesario tener una conciencia continua de lo que nos sucede para darnos cuenta de adonde se encuentra lo que nos hace daño, comprenderlo, aceptarlo y liberarlo, para fundar, en su lugar, otra actitud que nos genere plenitud y alegría.

16 comentarios:

Belkis dijo...

Sufrimos por amor, sufrimos por las desgracias del mundo que nos rodea, sufrimos por las enfermedades y las pérdidas. Y yo soy precisamente de las que sufre mucho por todo y por todos. Pero puesta a analizar el tema, saco como conclusión, que muchos de nuestros sufrimientos se generan a partir de que no se cumplen las expectativas sobre lo que esperamos que nos suceda, y como consecuencia de ello somos presa de enojos, resentimientos y frustración. El sufrimiento tiene su origen en la propia reacción ante los hechos y no en la realidad de lo que esta ocurriendo. A veces realmente sufrimos por nimiedades. La realidad sólo plantea dificultades que es preciso resolver.
Es inevitable pasar por malos momentos. Lo que sí se puede evitar es que los tropiezos nos venzan. Por ello, ante el sufrimiento, poodemos plantarle cara, sin miedo, a las incomodidades, a la presión, a las carencias, a los retos...
A veces caminamos por la vida como si lo hiciéramos sumergidos en el agua hasta la altura del pecho y nuestro campo visual sólo ve lo que está sobre el agua. Deberíamos sumergirnos y mirar las cosas que ocurren bajo el nivel del agua para tener una mejor visión y aceptación de muchas cosas y así poder sustituir, como bien dices, “lo que nos hace daño, comprenderlo, aceptarlo, liberarlo y poner en su lugar otra actitud que nos genere plenitud, alegría”
Muchas veces nuestra imaginación aumenta nuestros males. Gradcias gracias gracias Paco. Un besazo

MAJECARMU dijo...

Solo nos podemos curar del sufrimiento experimentándolo completamente(Marcel Proust)ahí queda eso..!

El sufrimiento es necesario en principio para curarnos en humildad,sopesando nuestros límites humanos y ampliando nuestra empatía hacia los demás..
Es cierto que a veces sufrimos por simplezas..nuestro ego tiene la culpa..!
Según maduramos, el sufrimiento lo relativizamos y nos duelen las cosas verdaderamente importante..!
La enfermedad,el hambre en el mundo,las injusticias,guerras etc..
El equilibrio entre mente y corazón nos da la pauta para sufrir por cosas fundamentales..
Estamos en continua evolución por tanto, el sufrimiento en mayor y en menor grado depende de nuestra madurez y sensibilidad..!
Creo que nos liberaremos del sufrimiento en la otra vida..porque al experimentarlo completamente..llegaría la muerte.

Un abrazo Paco.

ESENCIA DE MUJER dijo...

Tienes la plena razòn Paco...hasta para sufrir hay que saber...y mas que nada entender, que la vida de vez en cuando nos presenta algun dolor que otro, para el cual debemos estar preparados...anticipados, pero sin temor, con la absoluta seguridad de que pasarà...en algun momento el dolor se irà...pues la vida es como los ciclos de la naturaleza...luego de cada invierno llega la primavera...siempre, siempre.
Un abrazo afectuoso. Quiero que sepas que te leo siempre...tu formas,educas tambièn!!! gracias.

Raquel YG-I dijo...

Qué gran verdad: "Si consideramos que el sufrimiento es algo antinatural, acabaremos queriendo encontrar un culpable” (Dalai Lama) y, qué empeño hay en demostrarlo!.
Yo también creo que al sufrimiento y dolor hay que hacerles frente y asumirlos, aunque a veces nos lleve tiempo...un beso.

CAMPANILLA dijo...

Paco, tu razonamiento sobre el "sufrimiento" me parece de lo mas acertado, nos regodeamos a veces de sufrir, somos victimas de nuestro propio sufrimiento, gozamos de ser los que mas sufrimos, y es una gran verdad la última frase de tu escrtito, cuanto nos perdemos por encerrarnos en nuestro propio sufrmiento. Un abrazo

Palabras Andantes...... dijo...

Hola Paco

creo que es sano que las "cosas" nos duelan y vivir ese dolor pero creo que llegar al punto de sufrir por ellas, no me parece sano. Porque luego del sufrimiento a la depresión como enfermedad se está a un paso.

un abrazo mi querido amigo.

Paco Bailac dijo...

Gracias PALABRA ANDANTES por el matiz que nos dejas.....

Un saludo
¿Qué tal tu coaching?

Paco

Paco Bailac dijo...

Campanilla.

Frecuentemente medimos la felicidad a través del sufrimiento.....
¿Debe ser así?

Paco

Paco Bailac dijo...

Raquel..... muy legítima tu creencia....
Salud

Paco

Paco Bailac dijo...

ESENCIA DE MUJER es un honor tu declaración... Gracias por tanta amabilidad.

Paco

Paco Bailac dijo...

MAJECARMU.

El termometro de lamuerte es la madurez...... fenómeno..


Salud

Paco

Paco Bailac dijo...

BELKIS deja de sufrir y ama más.....sin límite...

Paco

Estrella Altair dijo...

Hola PACO...
... lei el otro día este artículo y la verdad es que me gustó mucho .. en muchos sentidos.

por un lado.. es obvio que el sufrimiento existe.. y no vale de nada seguir las tendencias actuales.. de que somos culpables de nuestro propio sufrimiento, si alguien se enferma, lo mejor es que ponga todo su empeño en sanar y se olvide de culpas..

... pero por otro lado hay que saber vivir con ese sufrimiento, relativizándolo lo mas posible... y encontrando en cada ocasion fuentes de placer, o de bienestar... o e mejoras...

... son partes de un mismo polo.

Estoy muy de acuerdo con el artículo y me ha gustado.

Muchos besos y hasta pronto... veo que vas mas rápido que yo con las entradas.

Paco Bailac dijo...

Estrella

Gracias por tu aportación..... un abrazo sincero.

Paco

saia justa dijo...

Mas eu já vi os cegos rirem.
Encontrei, entre os que sofrem, homens grandes. Os maiores de todos.
Vi aqueles que fizeram da sua dor os poemas que lemos na escola. E os outros, que no sofrimento do exílio compuseram as sinfonias grandiosas que ficaram para sempre.
Inclinei-me perante esses que souberam aceitar a sua pequenez diante do Deus Criador, ou da sábia natureza - conforme o olhar de cada um - e por esse caminho encontraram a maneira de alcançar a grandeza. (Paulo Geraldo) Não á maior verdade que esta. Sofremos por tudo e por nada. Por amor e desamor, por aquilo em que acreditamos e pelo contrário também, pelo saber e pela ignorância, está em nós na maneira como vemos as coisas e o que esperamos delas, pena é que nem sempre tiremos partido do sofrimento para termos mais alegria.

Um beijo

Teresa

Paco Bailac dijo...

Encantado TERESA de incorporar tu huella a la tertulia del coaching.

Paz

Paco