TERTULIAS/CHARLAS SOBRE COACHING EMANCIPADOR EN EL CÍRCULO DE COACHING ESPECIALIZADO.



Periódicamente nos reunimos en "petit comité", con un aforo máximo de 10 personas, para debatir sobre COACHING EMANCIPADOR.
Son diálogos participativos para realizar una "iniciación" en la disciplina del coaching adaptada a tu universo de sueños.
Si estás interesada/o en participar GRATUITAMENTE deja tu reserva en paco.bailac@salaidavinci.es y te informaremos de los calendarios previstos.

¡¡¡Ven te esperamos!!!


EL SILENCIO ES EL VACÍO QUE POSIBILITA LO PLENO



SILENCIAMIENTO
La pausa entre dos notas, el espacio en blanco entre dos palabras, la página virgen entre dos capítulos, la noche tras la actividad del día, los árboles despojados en invierno tras la lluvia e flores en primavera, la abundancia de frutos en verano y la caída de las hojas en otoño que dejan en el suelo una alfombra de colores calmos…..
Todo ello habla del silencio necesario, de la quietud indispensable inscrita en el ritmo de las cosas. Se requiere este acallamiento para no quedar inundados de ruidos, formas, movimientos y significados que nos desgasten con su agitación febril….
Así detenidos, se gesta lo OTRO, allá  en lo hondo.
Insondable lejanía albergada en la proximidad de nuestro aquí, ese Allí-Aquí inasible para el pensamiento porque cuando lo pensamos se desvanece. Únicamente emerge cuando la mente vencida, cede.
El silencio es el vacío que posibilita lo pleno. Todo lo lleno anhela el vacio para no quedar saturado de sí mismo. El silencio de los sentidos, de los deseos, de la mente. El silencio que nos devuelve al estado prístino de ser,  de simplemente  ser en el SER.
Quietos, callados y acallados, solo siendo y sintiendo la respiración llenando y vaciando nuestro anhelo.
Abriéndonos mansamente, nos disponemos a recibirnos en la inmensidad anegada de Presencia.
Presentes en la Presencia, nuestra conciencia le da eco.
Con el silencio llega la experiencia y la certeza de que todo está habitado.
Silencio, sonido de Alteridad tornada mismidad.
Silencio de Presencia sin contenidos porque todo lo contiene.
Silencio exento de deseos porque todo he sido dado y no es posible desear ni recibir más.
No hay nada que esperar porque hemos regresado y todo ha regresado.
Silencio que habita en la calidez del Ser.
Quien se sumerge en él es hospedado en su abrazo.
Permanecer, así, quietos y acallados, simplemente siendo en El-que-Es.
Las heridas más antiguas causadas por lo que faltó cuando era necesario dejando brechas de ansiedad se sanan en este sumergirse,
La Presencia calma el clamor de la Ausencia. Estaba ahí pero no había capacidad para captarla.
El ahora que aguardaba se abre como fruto maduro.
Quietos grávidos de Ser, repasamos brotando del ser  al Ser.


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