TERTULIAS/CHARLAS SOBRE COACHING EMANCIPADOR EN EL CÍRCULO DE COACHING ESPECIALIZADO.



Periódicamente nos reunimos en "petit comité", con un aforo máximo de 10 personas, para debatir sobre COACHING EMANCIPADOR.
Son diálogos participativos para realizar una "iniciación" en la disciplina del coaching adaptada a tu universo de sueños.
Si estás interesada/o en participar GRATUITAMENTE deja tu reserva en paco.bailac@salaidavinci.es y te informaremos de los calendarios previstos.

¡¡¡Ven te esperamos!!!



¿HAS DISFRUTADO DE VACACIONES PROPIA DE LA MASA O ESTÁS EN EL ÉLITE DE LOS PARADOS?




La verdad sobre la autoayuda

BORJA VILASECA


¿Existen las varitas mágicas para dar un giro a nuestra vida? ¿Hay técnicas para lograr remedios o son una tomadura de pelo? Porque, al final, solo nosotros podemos aportar nuestras soluciones.
Aunque la mayoría de las personas no van hacia ninguna parte, es un milagro encontrarse con una que reconozca estar perdida". Estas palabras del filósofo José Ortega y Gasset (1883-1955) siguen vigentes en la actualidad. La gran mayoría de nosotros nos limitamos a sobrevivir. Trabajamos. Consumimos. Y tratamos de divertirnos todo lo que podemos. Pero en general no sabemos para qué vivimos. De ahí que muchos vaguemos por la vida como "boyas a la deriva".
"El triunfo de la autoayuda tiene mucho que ver con la pérdida progresiva de credibilidad de las instituciones religiosas"
"Es imprescindible que no nos creamos nada de lo que nos digan, incluyendo, por supuesto, la información que aparece en este artículo"
Y no es para menos. Desde que nacemos, la sociedad nos condiciona para convertirnos en empleados y consumidores, de manera que perpetuemos el funcionamiento económico del sistema. Tanto es así, que hemos sido adoctrinados para buscar nuestro bienestar fuera de nosotros mismos. Prueba de ello es que confundimos la verdadera felicidad con sucedáneos como el placer, la satisfacción o la euforia temporal que nos proporcionan el consumo de bienes materiales, los triunfos profesionales o el entretenimiento. Y debido a nuestra falta de autoestima y de confianza en nosotros mismos, a menudo construimos un estilo de vida de segunda mano, prefabricado.
Frente a este escenario socioeconómico, la crisis existencial es casi inevitable. En esencia, consiste en reconocer que nuestra forma de pensar y de comprender la vida es limitada y errónea. Y en consecuencia, iniciar un proceso de cambio y evolución personal, buscando una nueva manera de relacionarnos con nosotros mismos y con nuestras circunstancias. Así es como aprendemos a seguir los dictados de nuestra conciencia y de nuestra intuición, desarrollando nuevas competencias emocionales que nos permitan obtener resultados de mayor satisfacción.

¿MENTALIDAD DEL INCONSCIENTE?



Ten mucho cuidado de aquellas que te vendan sus propias creencias, pues están obstaculizando tu propio descubrimiento de la vida.
Anthony de Mello

¿Conoces la presencia de tú inconsciente y el protagonismo que tiene en el día a día?

La existencia de una mentalidad inconsciente, capaz de afectar y aun de interrumpir al estado consciente está, afortunadamente, bien definida. Diversas teorías concernientes a la dinámica de la energía psíquica o mental exploran la posibilidad de que ésta pudiera hallarse encerrada en un ámbito inaccesible de la mente, desde el cual puede perturbar a la conciencia. Una de esas disciplinas puede ser el coaching que te puede ayudar a liberar conceptos presos en tu inconsciente. Te sugiero inicies un viaje a lo inconsciente dado que el alma humana tiene un afán de luz y un impulso irreprimible de dajar atrás la oscuridad. El momento en que te cubres de luz es liberador y te conduce hacia tu emancipación. Para analizarte, con ayuda de un coach, recuerda que sólo puede curar una herida un médico que ha sido herido. Como en cirugía, debes actuar con las manos limpias, es decir, limpia de neurosis. Para este proceso deber ir acompañada por un coach pues hasta el Papa tiene un confesor. Así iniciarás tu viaje hacia el conocimiento de tu estructura de la Psique. Frecuentemente un elemento inconsciente se exterioriza y aparece desde fuera del sujeto, lo cual se conoce como proyección. La proyección puede darse cuando se produce una reacción emocional exagerada ante cierta persona o situación, como cuando una se enamora o, por el contrario, algo o alguien le provoca un profundo rechazo. Estas fuertes reacciones emocionales pueden indicar que algún contenido inconsciente procura abrirse paso a la conciencia, pero sólo puede aparecer exteriorizado o proyectado en la otra persona. Lo que amamos u odiamos no es al otro individuo, sino una parte de nosotros mismos que hemos proyectado en él.

Basado en Carl Gustav Jung

¿TIENES EQUILIBRIO CON LAS AMISTADES?





Evitar los abusos de confianza

FERRAN RAMÓN-CORTÉS
Decimos algo a alguien y al día siguiente poco menos que aparece publicado en el tablón de anuncios de la empresa. ¿Cómo podemos gestionar la confianza? ¿Debemos darla a todos por igual? ¿Cómo evitar los abusos?Silvia salió a cenar con una compañera del despacho. Llevaban casi un año trabajando juntas, pero se conocían poco, y Silvia estaba convencida de que podían compartir mucho más de lo que compartían. Cenaron en un discreto restaurante que invitaba a la complicidad. Silvia, tratando de ahondar en su relación, se abrió enseguida a ella, explicándole su vida con todo lujo de detalles. Todo, a pesar de que su compañera no le correspondía en absoluto, ni se mostraba comunicativa.Tenemos un corazón envuelto en distintas capas protectoras. En cada situación podemos decidir cuántas capas nos quitamosTejer una relación de complicidad sin exponerse a abusos es un proceso lento que exige poner todos los sentidos Al día siguiente, al poco de llegar a la oficina empezó a percibir miradas de suspicacia por parte de sus compañeros. A mediodía, y gracias a la confesión de una secretaria, confirmó sus sospechas: lo que le había contado a su compañera la noche anterior había corrido por toda la empresa. La traición a su confianza estaba servida.

¡NECESITAMOS UN LÍDER EXTERNO O INTERNO?




Líderes inspiradores y creativos

MIRIAM SUBIRANA
Necesitamos líderes de otra pasta. Con visiones amplias y capaces de sacar lo mejor de cada uno. Apliquémonos el cuento todos, con atrevimiento y con responsabilidad.
Hay personas que cuando se cruzan en nuestro camino nos inspiran. Su presencia nos abre la mirada a otra forma de ver, su ejemplo nos da la esperanza de que el cambio positivo es posible y sus palabras nos dan fuerzas para no tirar la toalla. En esos momentos, esa persona se ha convertido en una fuente de inspiración que despierta nuestra creatividad para ser quienes realmente somos y para atrevernos a decidir, hablar y actuar. Dejamos de ser víctimas de nuestras circunstancias y pasamos a ser responsables y creadores de nuestra realidad. Usted puede ser una de esas personas que a su paso inspira a los demás.
"Para tener capacidad de respuesta creativa y positiva es necesario equilibrar la acción con la reflexión y meditación"
"Los líderes organizativos deben generar culturas en las que los miembros puedan explorar, experimentar y adelantarse"
"Debemos reinventarnos con visión y no tanta planificación, ya que los planes de ayer ya no sirven para mañana"

Para conseguirlo necesitamos visión, compromiso e inspiración, especialmente ahora que estamos presenciando cómo se desmorona el sistema. Las estructuras económicas basadas en la codicia y el miedo ya no funcionan. Estamos asistiendo a la necesidad imperante de poner fin al consumo desorbitado, al individualismo irrespetuoso con el otro y con el medio ambiente, a las culturas patriarcales y a la opresión de unos sobre otros. Podemos centrarnos en las pérdidas que aparentemente hay y seguir siendo espectadores. O reconocer que está reventando el sistema basado en la especulación y en una burbuja insostenible y que tenemos frente a nosotros la oportunidad de reinventar la manera de liderar y de vivir nuestras vidas siendo actores que inciden activamente en crear una realidad mejor.
¿Qué valores sustentarán esta reinvención necesaria? La generosidad, la solidaridad, el respeto y, sobre todo, el valor de la vida humana. Además, necesitamos atrevimiento. Debemos reinventarnos con visión y no tanta planificación, ya que los planes de ayer ya no sirven para el mañana. Con inspiración, ya que sin ella una ejecución pierde el impulso necesario para ser efectiva. Con atrevimiento para superar el miedo, la inseguridad y la tendencia al control que impera aún en muchos entornos y que nos impide aceptar y asumir la responsabilidad del cambio.

¿TIENE MIEDO LA MASA?





MIEDO versus VALENTÍA


El miedo tiene y ha tenido diversas lecturas. Para FREUD es la señal de un conflicto interior no resuelto mientras que para San Agustín es la lejanía de Dios.
Todos vivimos en la misma realidad, pero cada uno habitamos en nuestro propio mundo.
Un valiente y un cobarde no ven lo mismo.
La peligrosidad del objeto puede depender de la evaluación que hace el sujeto, y ésta puede estar equivocada.
El que provoca el miedo, corrompe, y debe ser tratado como un corruptor.
El miedo es una EMOCIÓN individual pero contagiosa, o sea, social.
La psicología demuestra que las multitudes son masas muy influenciables y con frecuencia ésta pierde el sentido de la responsabilidad personal. A esta circunstancia podemos denominarla "miedos sociales".
Los miedos siempre están basados en creencias, informaciones o supersticiones compartidas.
¿Qué puedo hacer con mis miedos?
No podemos eliminar las pasiones, pero si convertirlas en afectos. Podemos poner las energías naturales a disposición de quién sepa educarla
Una pasión sólo puede ser educada por otra pasión + fuerte.

Referencia: José Antonio Marina 

¿Por qué se le ocurre a tan poca gente tomar baños de silencio?



AQUELLO QUE LLAMAMOS ESPIRITUALIDAD.

Si llamamos a la iniciación y cultivo de la dimensión absoluta de la realidad “espiritualidad”, habrá que concluir que en las sociedades dinámicas espiritualidad será imposible si no se diferencia  con toda claridad la copa –que es nuestra exclusiva responsabilidad- del vino.
La iniciación religiosa consistirá en aprender a sutilizar las facultades hasta llegar a reconocer la finura del vino. Sólo cuando se aprende a gustar del vino se llega a saber que no es la copa, aunque esté contenido sólo en las copas que construyen nuestras manos.
Cuando leemos a los maetsros y estudiamos las tradiciones religiosas desde la situación de las sociedades dinámicas, podemos comprender, con toda claridad, que su enseñanza es de una fascinante sencillez: tenemos un doble acceso a la realidad, uno en función de nuestras necesidades y otro absoluto.
Cuando se silencia la necesidad, y lo que ella construye, se hace accesible un nuevo e insospechado conocer y sentir desde ese silencio. Entonces podemos conocer y sentir, como testigos imparciales de esta inmensidad, que hay mundos sobre mundos en la realidad; nace con ello un nuevo e incondicional interés por todo, que se goza con todo y se reconcilia con todo.
La invitación que hacen las tradiciones y los maestros de esas tradiciones a vivir esa dimensión de la realidad no es una invitación a someterse y creer, sino verificar por sí mismo.
Por consiguiente, lo importante de las religiones del pasado está en “adónde nos conducen”, no en “los modos de pensar y sentir con los que nos conducen”; porque las formas de pensar y sentir con las que nos conducen, cambian al cambiar las culturas.
Lo central de las tradiciones religiosas no son las concepciones, los sitemas de valores en que se expresan, los sistemas míticos de representación, porque todo eso depende de factores relativos; lo fundamental es aquello que no depende de factores relativos, aunque sólo sea accesible y expresable con modos relativos.
Los mitos, los símbolos, las creencias y la totalidad de los sistemas de representación son como una escalera que nos permite subir al ámbito de lo otro. Cuando se ha alcanzado ese otro ámbito, se abandona la escalera, aunque sea preciso volver a utilizarla cuando se quiera iniciar a otro.
Las circunstancias culturales de las sociedades desarrolladas nos fuerzan a poner el acento en los procesos de transformación y refinamiento de las facultades de los individuos y de los grupos y no en la “indoctrinación”.
Por todas estas razones, creemos que, en las sociedades desarrolladas, las religiones, tal como se concibieron en Occidente durante casi dos mil años, han llegado a su fin o están en caminos de extinguirse.
Por otra parte, y de manera paradójica, se da, simultáneamente con ese decaimiento profundo de las religiones clásicas, un resurgir fuerte del interés por lo espiritual, o, utilizando términos menos ligados a una antropología del pasado, un interés por la dimensión profunda y absoluta de la existencia; una dimensión que está muy ausente de nuestra vida cotidiana.
La época de las religiones, tal como se vivieron en Occidente, va camino de su fin o, como mínimo, va camino de quedar en los márgenes de la marcha de la cultura. En la mayoría de los países desarrollados ya está en los márgenes. Pero lo que está muriendo no es la posibilidad de vivir la experiencia absoluta de la realidad, la experiencia espiritual, sino una manera cultural, venerable y milenaria, de hacerlo.
Las religiones son las formas sagradas preindustriales, que se expresan en programas mítico-simbólicos propios de las sociedades estáticas- Dichos programas se articulan como cuadros de creencias, los cuales son sistemas de dominio, de control. De sumisión y de exclusión de alternativas. En la medida en que las religiones, nacidas y desarrolladas en laépoca preindustrial, exijan a las nuevas sociedades, para acceder a la experiencia espiritual, el sometimiento a la interpretación de las realidades, a las valoraciones, a la moralidad y a los sistemas de vida esneñados por los mitos, que son programas para sociedades estáticas, las religiones serán arrastradas hacia la misma condena y falseamiento que los mitos; pasarán a la historia como lo hicieron los sistemas de vida de las sociedades preindustriales.
 MCorbí


TRASMITIR CONOCIMIENTO PRECISA DE LA SENSIBILIDAD DEL RECEPTOR


El fin de las religiones como elemento emancipador de la sociedad
Varias tradiciones religiosas utilizan con frecuencia una imagen, que ya es milenaria, para significar la peculiaridad de los hechos espirituales. Esa imagen, ya clásica, es la del vino y la copa.
La imagen dice que todo nuestro mundo humano, el de cada época y el de cada cultura es como una copa donde se vierte el vino de la experiencia absoluta de la realidad. Nuestra manera de pensar, sentir y vivir las realidades, nuestro modo de concebir y de expresar cosas, nuestras formas de comportamiento, organización y trabajo, todas esas cosas, que son construidas por nosotros mismos, son la copa donde recogemos, llevamos y podemos beber el vino sagrado. En esa copa lo bebemos y lo damos a beber.
Si cada forma de cultura es una copa, a diversas culturas, diversas copas. Hay tantas formas de presentarse los hechos espirituales como culturas. El vino siempre viene en copa: se no puede recibir, ni beber, ni entregar a otros más que en copa. Pero el vino no es la copa.
El vino no tiene forma, su forma es siempre la de la copa. Toda forma responde a la copa, no al vino. Quien se adhiere a las formas porque ama al vino no comprende la manera de ser del vino y confunde la copa con él.
Iniciarse en los hechos espirituales es aprender a discernir entre el vino y la copa, es aprender a gustar la sutileza del aroma y del sabor de vino, que siempre se bebe en copa, pero que no es ninguna de las copas en las que se ha vertido.
Siempre es el mismo vino, aunque las copas puedan ser muy diferentes.
Cuando las culturas perduran durante milenios, cuando además se programan para ser estadísticas y bloquear el cambio y las alternativas, se corre un grave peligro de fundir la copa y el vino es una pretendida unidad indisoluble.
La cultura y el programa colectivo de las sociedades estáticas que bloquean el cambio se impone con más rotundidad y fuerza, y sus pretensiones de exclusividad son más verosímiles, si se revisten de sacralidad.
La religión es el vino en una copa que se pretende intocable. Cuando el vino se confunde con el programa de una sociedad estática, que siempre es un programa de fijación y de bloqueo del cambio y de las alternativas, la religión se ha de imponer a todos, ha de ser  homogénea para todos y obligatoria. Ella se presentará como un sistema de creencias reveladas. Ésa será la manera de someter el pensar, el sentir y el comportamiento de los individuos y de los grupos.
Los hechos espirituales que se expresan en programas de fijación deben imponerse como sumisión. El vino queda, con ello, indisolublemente ligado a unas formas culturales, excluyendo cualquier otra.
La religión es, entonces, la forma de vivir de experiencia de la dimensión absoluta de la realidad bajo el dominio y el control de los programas colectivos de las sociedades preindustriales, que son todas estáticas.
Las sociedades dinámicas, que carecen de sistema de fijación y exclusión, deberán alejarse de esa noción y aprender a distinguir, con toda claridad, el vino de la copa.
La iniciación a la experiencia de la dimensión absoluta del vivir tendrá que emanciparse de los sistemas fijos de creencias, valores y comportamientos, y asimismo deberá impartirse en contextos fluidos de innovación y libre indagación.
Si llamamos a la iniciación y cultivo de la dimensión absoluta de la realidad “espiritualidad”, habrá que concluir que en las sociedades dinámicas la espiritualidad será imposible si no se diferencia con toda claridad la copa –que es de nuestra exclusiva responsabilidad- del vino.

La iniciación religiosa consistirá en aprender a sutilizar las facultades hasta llegar a reconocer la finura del vino. Sólo cuando se aprende a gustar del vino se llega a saber que no es la copa, aunque esté contenido sólo en las copas que construyen nuestras manos.