TERTULIAS/CHARLAS SOBRE COACHING EMANCIPADOR EN EL CÍRCULO DE COACHING ESPECIALIZADO.



Periódicamente nos reunimos en "petit comité", con un aforo máximo de 10 personas, para debatir sobre COACHING EMANCIPADOR.
Son diálogos participativos para realizar una "iniciación" en la disciplina del coaching adaptada a tu universo de sueños.
Si estás interesada/o en participar GRATUITAMENTE deja tu reserva en paco.bailac@salaidavinci.es y te informaremos de los calendarios previstos.

¡¡¡Ven te esperamos!!!


Nos preocupa demasiado el hablar, más ¿nos ocupamos de entender el silencio?





Mucho se ha escrito sobre el hablar y, ni que decir tiene, sobre el callar. Tanto uno como otro son prerrogativas del hombre, que no comparte con ningún otro ser de la naturaleza, ya que, aunque existe infinidad de creaturas que son incapaces de hacer el más mínimo ruido -no digamos de hablar-, ninguno de ellos tiene la posibilidad de ejercer libremente la capacidad de guardar silencio. El ser humano, por el contrario, se ve abocado en cada instante de su vida a la decisiva alternativa de hablar o callar. Sabemos que no siempre es conveniente la palabra que nos viene a la boca; que en algunas ocasiones "calladitos estamos más guapos" y que, si hubiera dicho aquello en aquel momento, no se habría cometido aquella injusticia..... Pero, aun siendo conscientes de todo esto, ¿qué difícil nos resulta ante cada circunstancia tomar la opción más apropiada?.

La naturaleza a cada uno de por sí nos imprime una propensión diversa hacia el hablar. Algunos somos taciturnos, otros son de hablar lento, pausado y consciente y otros parece que tienen el corazón en la boca, incapaces de medir el alcance de sus palabras. Cada uno de nosotros estamos inclinados en este campo a un determinado proceder y parece que siempre metemos la pata ejerciéndolo. Los que hablamos mucho y casi sin pensar lo que hicimos tenemos mala fama, y con razón, porque las palabras, aunque el dicho diga lo contrario, no vuelan sino que pueden causar mucho dolor. Pero los demasido callados, aun ufanándose tácitamente de que son "dueños de sus silencios", pueden caer, sin darse cuenta, en la complicidad de muchas injusticias que evitarías con una palabra comprometida y oportuna. Esforcémonos, pues, por adquirir la discreción en el hablar y en el callar. Como discípulos a los que les corresponde callar para escuchar y aprender.

"El humano emancipado sabe de dónde viene y a dónde va"

1 comentarios:

Belkis dijo...

Es importante ese punto de equilibrio entre el saber cuando hablar y cuando callar.
Siempre interesante leerte.
Abrazos