TERTULIAS/CHARLAS SOBRE COACHING EMANCIPADOR EN EL CÍRCULO DE COACHING ESPECIALIZADO.



Periódicamente nos reunimos en "petit comité", con un aforo máximo de 10 personas, para debatir sobre COACHING EMANCIPADOR.
Son diálogos participativos para realizar una "iniciación" en la disciplina del coaching adaptada a tu universo de sueños.
Si estás interesada/o en participar GRATUITAMENTE deja tu reserva en paco.bailac@salaidavinci.es y te informaremos de los calendarios previstos.

¡¡¡Ven te esperamos!!!



¿PUEDES LIBERARTE DEL APEGO?





La felicidad

Donde encuentres tu felicidad está tú prisión. El mundo está lleno de sufrimiento y la raíz del sufrimiento es el deseo. Donde hay amor no hay deseo entendiendo como deseo el apego a las cosas. El amor, aquí, quiere decir “soy perfectamente feliz sin el apego y la ideología” Consecuentemente estemos alertas pues la sociedad capitalista nos enseña a ser felices a través de satisfacer las emociones placenteras y caso de no conseguirlo nos enseña a ser desdichados.

¿QUIÉN ERES?




Tengo que preguntarte ¿dónde estás tú cuando pasan las cosas?


Esclavos
El que piensa como marxista, no piensa; el que piensa como budista, no piensa; el que piensa como musulmán, no piensa… y el que piensa como católico; tampoco piensa. Ellos son pensados por su ideología. Tu eres un esclavo en cuanto y en tanto no puedas pensar prescindiendo de tu ideología.
Vives dormido y pensado por una idea. El profeta no se deja llevar por ninguna ideología; por eso es tan mal recibido. El profeta es el pionero que se atreve a elevarse por encima de los esquemas, abriendo camino.
Anthony De Mello

LA INTELIGENCIA DE LA ESTUPIDEZ



¿Cómo se desarrolla la estupidez emocional?


Todos, en un momento determinado de nuestras vidas, somos capaces de manifestar alguna conducta reveladora de estupidez emocional. Esto significa que, en ciertas circunstancias, toda persona puede practicar el pensamiento, el sentimiento y la conducta estúpida y, si persevera en ello, arraigar una actitud estúpida que, una vez asumida, resulta difícil de erradicar. El fundamento de la estupidez emocional es, precisamente, el tiempo, puesto que si alguien repite una estupidez el suficiente número de veces, acabará considerando que esta actitud es lo normal, la defenderá y la incorporará, definitivamente, en su día a día.Todos conocemos personas que han demostrado ser inteligentes en muchas áreas de su vida pero se prueban absolutamente estúpidas en un asunto concreto.Todos ellos tienen un denominador común, un error que el mismo sujeto no reconoce y, por tanto, repite sistemáticamente, con todo el dolor y pérdida de energías que ello implica. Para colmo, quien realiza una estupidez es probable que cometa otras para auto justificarse.

TÚ ERES EL CENTRO...... VIVE, VIVE Y VIVE.





¿Estamos encarcelados dentro de nuestro cuerpo?

A veces me cuesta admitir que la mente sea simplemente

un inquilino de nuestro físico y sea este el protagonista de la

existencia.

¿Será la química nuestra emancipación?

¿le debemos a la testosterona, todo lo que somos?



Problemas que son oportunidades
BORJA VILASECA
Al asumir las riendas de nuestra salud emocional, empezamos a desarrollar una mirada más sabia. Extraer el aprendizaje oculto de la adversidad forma parte de nuestro día a día.
Para saber si seguimos anclados en el victimismo o, por el contrario, estamos entrenando el músculo de la responsabilidad, basta con verificar cómo estamos mirando e interpretando nuestras circunstancias: como "problemas" o como "oportunidades". El hecho de que percibamos la realidad de una manera u otra es determinante para comprender por qué nuestras vidas son como son, y por qué a nivel emocional estamos obteniendo unos determinados resultados.
"Problema es todo aquello que hace que nos perturbemos a nosotros mismos porque no lo aceptamos como tal y en ese momento"
Frente a esta dicotomía, es interesante señalar que un problema es cualquier cosa, situación o persona que provoca que nos perturbemos a nosotros mismos. Empecemos con un caso sencillo y cotidiano: imaginemos que tenemos un amigo muy impuntual, que suele llegar 15 minutos tarde cada vez que quedamos con él. Como cualquier otra acción, la impuntualidad no es buena ni mala; eso sí, tiene consecuencias. De ahí que estos juicios morales dependan de nuestra forma de verla e interpretarla. En función de qué opinión tengamos acerca de la impuntualidad -y de cómo esta nos haga sentir- puede que consideremos este hecho como un problema.
Curiosamente, hay quienes ven esta situación con otros ojos y no se molestan ni se enfadan cuando esta persona se retrasa nuevamente. Aceptan y respetan la conducta de su amigo. El verdadero problema jamás se encuentra en nuestras circunstancias, sino en nuestra mente. La raíz de nuestras perturbaciones reside en nuestros pensamientos. Y estos, en nuestras creencias limitadoras y erróneas de cómo deberían ser las cosas.
LA VIDA COMO APRENDIZAJE
"Aquello que no eres capaz de aceptar es la única causa de tu sufrimiento" (Gerardo Schmedling)
Cada vez que nos topemos con un problema, podemos empezar a verlo como lo que en realidad es: una oportunidad de aprendizaje. Lo cierto es que este enfoque más constructivo nos permite cuestionar las limitaciones internas que nos llevan a interpretar lo que sucede de forma subjetiva y egocéntrica. Así, la próxima vez que nuestro amigo llegue tarde a su cita -por seguir con este ejemplo- podemos recordarnos que no es su acción, sino nuestra propia manera de interpretarla, la causa de nuestro malestar.
Así es como tarde o temprano verificamos que en realidad no hay problemas. Sin embargo, lo que sí existen son los procesos. Es decir, que todo lo que forma parte de la vida -incluyéndonos a nosotros mismos- está en su propio proceso de desarrollo y evolución. El problema simplemente lo creamos en nuestra mente cuando luchamos y entramos en conflicto con personas y situaciones con las que no estamos de acuerdo. En este sentido, el hecho de que nos perturbe que nuestro amigo sea impuntual es nuestro problema.
Además, esta revelación nos hará comprender que no se trata de cambiar lo externo (el hecho), sino de modificar lo interno. Es decir, nuestra actitud frente al hecho. En vez de criticar duramente a nuestro amigo para que haga lo que nosotros consideramos correcto, para que haga lo que nosotros creemos que debe hacer, podemos simplemente aprovechar esta situación para aprender a cultivar nuestra felicidad (por medio de la responsabilidad), a preservar nuestra paz interior (por medio de la aceptación) y a dar lo mejor de nosotros mismos por medio del servicio. Si lo hacemos, seguramente seremos más felices y no nos haremos mala sangre por la acción del otro.
Si partimos de la premisa de que tiene derecho a llegar tarde -lo cual no quiere decir que nos guste que lo haga, que estemos de acuerdo ni que lo apoyemos-, lo más eficaz es tomar una actitud respetuosa. Y sin necesidad de perturbarnos, hacer uso de la imaginación y la creatividad para cosechar otro tipo de resultados a nivel emocional. En primer lugar, somos libres para decidir no volver a quedar con él, del mismo modo que él es libre para seguir llegando tarde. En el caso de que optemos por mantener el vínculo, podemos quedar con él 15 minutos antes de lo previsto, de manera que a pesar de retrasarse llegue a la hora. Él seguirá actuando como siempre, y nosotros habremos resuelto un problema que nos afectaba.
FLUIR CON LA VIDA
"Si un problema tiene solución, ¿para qué perturbarse? Y si no la tiene, ¿para qué perturbarse?" (proverbio chino)
En una aldea vivía un granjero muy sabio que compartía una pequeña casa con su hijo. Un buen día, al ir al establo a dar de comer al único caballo que tenían, el chico descubrió que se había escapado. La noticia corrió por todo el pueblo. Tanto es así, que los habitantes enseguida acudieron a ver al granjero. Y con el rostro triste y apenado, le dijeron: "¡Qué mala suerte habéis tenido, para un caballo que poseíais y se os ha marchado!". Y el hombre, sin perder la compostura, simplemente respondió: "Mala suerte, buena suerte, ¿quién sabe?".
Unos días después, el hijo del granjero se quedó sorprendido al ver a dos caballos pastando enfrente de la puerta del establo. Por lo visto, el animal había regresado en compañía de otro, de aspecto fiero y salvaje. Cuando los vecinos se enteraron de lo que había sucedido, no tardaron demasiado en volver a la casa del granjero. Sonrientes y contentos, le comentaron: "¡Qué buena suerte habéis tenido. No solo habéis recuperado a vuestro caballo, sino que ahora, además, poseéis uno nuevo!". Y el hombre, tranquilo y sereno, les contestó: "Buena suerte, mala suerte, ¿quién sabe?".
Solo veinticuatro horas más tarde, padre e hijo salieron a cabalgar juntos. De pronto, el caballo de aspecto fiero y salvaje empezó a dar saltos, provocando que el chaval se cayera al suelo. Y lo hizo de tal manera que se rompió las dos piernas. Al enterarse del incidente, la gente del pueblo fue corriendo a visitar al granjero. Y una vez en su casa, de nuevo con el rostro triste y apenado, le dijeron: "¡Qué mala suerte habéis tenido. El nuevo caballo está gafado y maldito. Pobrecillo tu hijo, que no va a poder caminar durante unos cuantos meses!". Y el hombre, sin perder la compostura, volvió a responderles: "Mala suerte, buena suerte, ¿quién sabe?".
Tres semanas después, el país entró en guerra. Y todos los jóvenes de la aldea fueron obligados a alistarse. Todos, salvo el hijo del granjero, que al haberse roto las dos piernas debía permanecer reposando en cama. Por este motivo, los habitantes del pueblo acudieron en masa a casa del granjero. Y una vez más le dijeron: "¡Qué buena suerte habéis tenido. Si no se os hubiera escapado vuestro caballo, no habríais encontrado al otro caballo salvaje. Y si no fuera por este, tu hijo ahora no estaría herido. Es increíble lo afortunados que sois. Al haberse roto las dos piernas, tu muchacho se ha librado de ir a la guerra!". Y el hombre, completamente tranquilo y sereno, les contestó: "Buena suerte, mala suerte, ¿quién sabe?".
LOS PROCESOS VITALES
"La vida nos manda regalos envueltos en problemas" (Juan Carlos de Pedro)
Cada vez más seres humanos estamos descubriendo que lo mejor que podemos hacer por la sociedad es estar en paz con nosotros mismos. Porque cuando cultivamos la serenidad en nuestro interior desarrollamos la ecuanimidad, una cualidad muy útil para dejar de sufrir, luchar y entrar en conflicto con los demás y nuestras circunstancias. En esencia, la ecuanimidad consiste en ver la realidad como es, y no como nos gustaría que fuese. Así es como poco a poco dejamos de etiquetar las cosas como blancas o negras, y empezamos a mirarlas con más objetividad y neutralidad, percibiendo la infinidad de matices grises que existen entre uno y otro extremo.
En este sentido, que nuestro amigo sea impuntual no es un problema. Es solo un proceso. Que nos despidan del trabajo tampoco es un problema. Es un proceso. Y lo mismo ocurre cuando nos deja nuestro compañero sentimental. También es un proceso. Ni siquiera el hecho de que muera un ser querido es un problema. Por más que nos victimicemos y suframos al afrontar este tipo de situaciones, ninguna de ellas es un problema. Todas son procesos. Y estos no tienen solución, solo un comienzo y un final.
¿Qué sabemos acerca de las cosas que nos pasan? Lo que hoy determinamos que es malo, mañana puede convertirse en algo bueno. Y viceversa: lo que hoy valoramos como bueno, mañana puede derivar en algo malo. Quizá nuestro amigo ha de llegar tarde muchas veces para comprobar por sí mismo que esta conducta acarrea consecuencias perjudiciales en su red de relaciones. Y en base a esta comprensión decidir disciplinarse, entrenando así el respeto para con los demás. Quizá hemos de pasar por la experiencia del paro para reflexionar acerca del rumbo que había tomado nuestra vida laboral. Quizá hemos de vivir una ruptura sentimental para verificar que somos excesivamente dependientes. Y por consiguiente, aprender a amarnos más a nosotros mismos para ser más independientes emocionalmente.
Por más doloroso que resulte, la muerte de un ser querido nos hace despertar, llevándonos a valorar más la vida y todo lo que en ella acontece. Hasta que no nos sucede alguna experiencia verdaderamente adversa y desfavorable, en general no abandonamos nuestra zona de comodidad. Esta es la esencia de la resiliencia, la capacidad de aprovechar circunstancias adversas para madurar.
De ahí que haya seres humanos que -al haberse responsabilizado en descubrir el aprendizaje oculto e inherente a cualquier experiencia- miren hacia atrás y solo tengan palabras y sentimientos de agradecimiento. Porque, quién sabe, quizá han sido precisamente estas situaciones complicadas y desfavorables las que nos han llevado a adentrarnos en un proceso existencial que nos ha permitido convertirnos en quienes estábamos destinados a ser.

¿PODEMOS BUSCAR UN SENTIDO EXISTENCIAL?




Podemos romper nuestro aislamiento, a través,

de la reinvención del ALMA.

Así la razón devivir toma dimensiones trascendentales

hacia los caminos del diálogo.

La Emancipación se manifiesta en todas las comunidades de amor de manera sincera y generosa.

El dolor y la angustia son eclipsados dejando paso a un glorioso existir.

Así nacemos para un nuevo sentido de vida.


A menudo banalizamos estas cuestiones cuando estamos inmersos

o bien en la ignorancia de la juventud o bien en el "ruido" del éxito mercantil.

Si uno se plantea explícitamente o si se ve empujado hacia situaciones límite, las respuestas a la pregunta pueden estar cargadas de emociones extremas: sí, ¿qué sentido tiene todo?; ¿por qué, con qué objeto, para qué? No lo sé....

Naturalmente, también existen cínicos, hoy incluso entre los jóvenes, que no vacilan en pronunciar frases como: "se mire por donde se mire, todo está corrompido en la política, la ciencia y la sociedad, todo está hecho trizas y carece de sentido.

En tales casos, a veces me gustaría replicar con la pregunta: "¿En serio? ¿De verdad todo está como dices? ¿No será que esta realidad sólo se te antoja así porque la miras con tales ojos?.

¿Acaso no veo una relación de amor o de negocios de modo distinto cuando marcha bien que cuando está en crisis? ¿Y no experimentan las personas la quiebra de un negocio o un despido laboral de forma totalmente distinta según sean ellas mismas las afectadas o lean divertidas lo que a los demás les sucede.

Fuente: Kung

LA PÉRDIDA DE SENTIDO, La pérdida de tu identidad





Comprendo, que en determinadas situaciones difíciles, las personas cuestionen todo, absolutamente todo:

¿"qué significado tiene "todo esto"?

¿"qué es lo que todavía le da orientación o sentido a mi vida en concreto"?

Se trata, sin embargo, de preguntas que uno, por regla general,

pone entre paréntesis, aparta, en el ajetreo diario, en el que

bastante tiene con ir arreglándoselas.

Nada ni nadie puede obligar a una persona a preguntarse por

el sentido de la vida.

La persona puede cerrarse sin más a esta pregunta. Incluso muchos

manifiestan "Mi vida es su propia finalidad" "no hay más".

Aunque, nosotros nos planteamos ¿no es una respuesta demasiado,

simpla, plana, banal?

¿Debo decir a las innumerables personas que se hallan inmersas en una crisis existencial difícilmente superable y desesperan de la vida que han de ver la finalidad de la existencia en la existencia misma?

Algo así es, desde luego, más fácil afirmar cuando, al echar

la vista atrás podemos llegar a la conclusión de que,

con todos sus éxitos y fracasos, he tenido una buena vida.

Y por supuesto, ningún poder del mundo está en situación de "prescribir"semejante sentido.

Pero ¿que hay de las dificultades de quienes no disfrutan de

una vida buena y de auqellos que también piensan en una buena muerte?

¿No habría que reflexionar al respecto con mayor profundidad, máxime si a uno le resulta más sencillo

ver en sus tareas el "centro de la vida" que "la finalidad de la vida"

¿TRATO O TRUCO?c





¡¡¡POR DONDE ANDA TU COMODIDAD!!!!
¿quieres salir de tu LEONERA?
¿TRATO TRUCO?
"NO TENER HOGAR ES MUCHO MÁS QUE NO TENER TECHO"
...."Quede claro a todos que, mientras haya dominadores que opriman a los dominados, instituciones que aplasten a las personas y un poder que sofoque el derecho, no habrá más remedio que recomendar una actitud de resistencia que, dentro de lo posible, se ejerza sin violencia"....
Hans Küng "Ética mundial en América Latina"