Desafortunadamente, en nuestro tiempo,
podemos afirmar que "el amor no es amado".
Y, por tanto, inmersos en la codicia del
tener nuestra mente está prisionera en
el materialismo.
Es tan estéril nuestra convivencia que
hablar de amor es interpretado
como sexo simplemente.
No obstante, para una minoría,
"el amor sí es estimado" toda vez que es
un elemento imprescindible para
darle "sal a la vida" y, por ende,
consistencia a la vida individual
y socialmente.





