TERTULIAS/CHARLAS SOBRE COACHING EMANCIPADOR EN EL CÍRCULO DE COACHING ESPECIALIZADO.



Periódicamente nos reunimos en "petit comité", con un aforo máximo de 10 personas, para debatir sobre COACHING EMANCIPADOR.
Son diálogos participativos para realizar una "iniciación" en la disciplina del coaching adaptada a tu universo de sueños.
Si estás interesada/o en participar GRATUITAMENTE deja tu reserva en paco.bailac@salaidavinci.es y te informaremos de los calendarios previstos.

¡¡¡Ven te esperamos!!!



LOS ENGAÑOS QUE MANTIENE EL HUMANO SOBRE SU PERSONA Y SU VIDA, RESULTAN APARATOSOS PARA CASI TODOS MENOS PARA ÉL PROTAGONISTA




Las personas preocupadas únicamentempor lo que los demás piensan de ellas, piensan muy poco, o nada, en los demás. Se engañan al valorar su importancia, pues sólo ellas se creen que son el centro de la vida. Lógicamente, el centro de la vida de los otros son los otros, cada uno de la suya.


El auto engaño está muy extendido. Si todavía lo dudas, pregunta y verás: más de la mitad de las personas están convencidas de que son más inteligentes, que la mayoría. Los resultadoslos podrás replicar si preguntas muchas otras cosas: la mayoría cree ser más atractiva que la mayoría.... y más simpática....., y más feliz... etcétera. La historia de la humanidad trata de guerras, conflictos y destrucción mutua. Las personas raramente se comprenden. La razón de que casi nadie se comprenda está en que nadie puede ser comprensible si antes no se comprende a sí mismo. Realmente una persona no se comprende a sí misma prácticamente nunca, porque tiene ideas erróneas sobre si misma. Mientras esto sucede, está engañada, y por tanto siempre que piensa o habla de sí se angaña así misma así que necesariamente o engaña a los demás o combate con ellos. No podemos decir que "miente" porque casi nunca hay intención de decir mentira, sino pura inconsciencia. Lógicamente, los demás a su vez tienen casi siempre sus propios engaños y por tanto, sus motivos para combatir. La estupidez pura opta por auto destruirse antes que mejorar. Las verdades escuecen, así que la mayoría de los humanos se dice: ¿Para qué comprender quién soy yo para los demás, cuando los demás están todos empeñados en mantener que mis pretensiones son falsas? ¿Qué maldita falta me hace saber quién soy yo para esos idiotas que son los demás? "Mi vida funciona, y que nadie se meta en opinar cómo. No importa cuantos sean....."

...ABREME LA PUERTA QUE TENGO FRIO........



Cuando las palabras ingresan en el diccionario
las pobres están perdidas.
Si la palabra está sola, al aire libre,
se levanta en su significado, dice algo,
lo sostiene.
Pero cuando entre en el diccionario, la muchedumbre de significados
la esfixia.
Mario Benedetti.
Todos los seres humanos desean ser queridos. Pero ¿Cuántos aman realmente? El verdadero amor actúa como un alquimista: convierte la ambición en altruismo y transforma el sufrimiento en Felicidad.“Cuando el sabio señala la Luna el necio mira el dedo” . Proverbio ChinoQue hemos venido a este mundo a aprender a amar es una verdad ancestral. Se descubrió antes de que empezara la historia de filosofía. Zoroastro, Mahavira, Lao Tese, Buda, Confucio, Sócrates, Jesucristo. Todos esto grandes sabios de la humanidad, cuyas enseñanzas dieron origen a las instituciones religiosas que conocemos hoy en día, dijeron esencialmente lo mismo:“Amar a los demás es el camino que lleva a los seres humanos a la felicidad”.Aunque muchos otros han seguido predicando con su ejemplo sobre el poder transformador del amor, pasan los años las décadas y lo siglos , y la gran mayoría de los seres humanos seguimos sin saber amar. Aprender esos no entra en los planes de nuestro proceso de condicionamiento familiar, social, cultural, religioso, laboral político y económico.Como estudiantes nos hacen memorizar lo inimaginable. Luego nos preparan para ser profesionales productivos. Pero se olvidan de lo más básico. Así es como entramos en el mundo: sin saber gestionar nuestra vida emocional.Y si bien el éxito no es la base de la felicidad, ésta sí es la base de cualquier éxito. Por el contrario desde pequeños no hacen creer que el mundo esta lleno de gente malvada. Que no hay que confiar en los desconocidos. Que lo importante es ocuparse de uno mismo e ir tirando. Así, el miedo, la frustración y el resentimiento van pasándose de generación en generación, creando una cultura basada en la desconfianza, la resignación y la insatisfacción.

¿CONSIDERAS DE VEZ EN CUANDO TU DAFO PROFESIONAL Y PERSONAL?


"ESTAR ADAPTADA A UNA SOCIEDAD ENFERMA NO ES SALUDABLE"

Aquellas personas que sobreviven en el mercado y se instalan en un equilibrio emocional periódicamente analizan su DAFO preferiblemente acompañada de un coach profesional. Se trata de una metodología de estudio de la situación competitiva de una persona en el mercado y/o en la sociedad. La situación interna se compone de dos factores controlables: FORTALEZAS Y DEBILIDADES, mientras que la situación externa se compone, asimismo, de dos factores no controlables por la persona: OPORTUNIDADES Y AMENAZAS. Este método pasa a ser una herramienta básica para conocerte y analizar tu futuro en el universo social. Practicarlo mediante el coaching puede despejarte las siguientes dudas: ¿cómo puedes explotar tus fortalezas?, ¿cómo puedes aprovechar las oportunidades que se presentan?, ¿cómo detener cada una de tus debilidades? o ¿cómo defenderte de cada amenaza?. El éxito no llega solo y hay que ir a buscarlo. Cuando abandonas el futuro a la suerte, habitualmente, viene acompañado por sorpresas inesperadas. ¿planificamos tu futuro?

¡¡¡la clave está en la estrategia!!!

Si no perdonas no puedes olvidar,,,,, Si no olvidas, no vives en paz.






La ira nos esclaviza
MIRIAM SUBIRANA


El daño que nos hacen otros provoca rencor o deseos de venganza. Pero sin perdón y olvido, el resentimiento controla nuestras vidas.
Cuando estuve hace unos años en El Salvador, impartí una conferencia en la que dije: "Si no perdonas, no puedes olvidar. Si no olvidas, no vives en paz. Y sin paz, tu amor no fluye". Al terminar se acercó una señora ¡tan agradecida! Me contó que hacía más de diez años alguien de la guerrilla había matado a su hijo. No vivía tranquila desde entonces. Guardaba rencor alimentando su ira de querer hacérselas pagar a "ese" que mató a su hijo. Ese rencor no solucionaba la situación, lo único que hacía era incrementar su dolor. Entendió que no había perdonado.
"El odio envenena. Es una emoción incendiaria que destruye la capacidad de actuar con dignidad y excelencia"
"Para llegar a perdonar plenamente,darse cuenta de lo que está pasando es la base para iniciar cualquier cambio positivo" "Cuando culpamos a los demás de nuestra ira, nos permitimos ser esclavos y víctimas de ellos"
A veces no es posible olvidar, pero sí que podemos lograr que ya no nos afecte lo que ocurrió. El problema surge cuando consideramos lo ocurrido como inaceptable, entonces somos incapaces de perdonar. Podemos considerar inaceptables ciertas situaciones vividas que se dan porque se han traicionado unos acuerdos, unos principios, no se han cumplido nuestras expectativas o no se han respetado ciertos valores. Sea cual sea la razón de lo "inaceptable", podemos aferrarnos a ella y quedarnos clavados ahí. Por mucho que no estemos de acuerdo con lo ocurrido, tenemos que aceptar los hechos. Aceptar no significa estar de acuerdo. En el mundo hay mucha rabia en contra de las injusticias. La rabia no soluciona las injusticias, sino que crea más dolor e incluso más injusticias.
El profesor Robert Enright, de la Universidad de Wisconsin, uno de los pioneros de la terapia del perdón, afirma que "cuando algo nos ha dañado, tendemos a hablar de justicia mucho más a menudo que de perdón". Cuando alguien nos ha defraudado, herido o traicionado, sentimos que tenemos que hacérselo pagar. Creemos que así haremos justicia. Consideramos inaceptable lo que ha hecho y esa rabia nos mantiene atados a la situación y a la persona que nos ofendió. En vez de perdonarla y soltarla, nos atamos más a ella, nutriendo el resentimiento.
Y al hacerlo, somos injustos con nosotros mismos: nos mantenemos en el infierno de nuestro fuego interior. El odio afecta a nuestra salud, "envenena" nuestro corazón, mata nuestra paz interior, nos seca de amor y felicidad. El odio es una emoción "incendiaria", destruye la concentración y mata la capacidad de actuar con dignidad y excelencia. Unas sabias palabras dicen: "¿Quieres ser feliz un momento? Véngate. ¿Quieres ser feliz siempre? Perdona".
pensamientos intoxicantes
"Una persona resentida se intoxica a sí misma"
(Maz Scheler, filósofo)
En una ocasión, un hombre se aprovechó de mí, me engañó y me estafó. Cuando me di cuenta, no podía creer mi ingenuidad. ¿Cómo permití que ese hombre me hubiera mentido así? ¿Cómo me lo creí y confié? ¿Tan tonta soy? Estos pensamientos me torturaban. Hasta que me di cuenta de que tenía que perdonarme. Aprender la lección, pero no seguir martirizándome por la experiencia vivida. El perdonarme me liberó. Cuando al cabo de un tiempo me encontré casualmente con él, pude mirarle a los ojos.
Toda experiencia vivida, aunque usted no quisiera experimentarla y ni siquiera la buscara, la sintió porque se permitió vivirla. Muchas veces, el problema está en no saber poner los límites cuando nos entregamos a las experiencias. Cuando salen mal, buscamos culpables, y aunque los encontremos y les perdonemos, eso no nos alivia del todo hasta que nos perdonemos a nosotros mismos. Se trata de perdonarse a sí mismo por haberse permitido entrar en esa experiencia.
Si estamos resentidos, la vía de salida pasa por aceptar y perdonar. Aceptar lo que ha ocurrido. Lo cual puede implicar aceptar la pérdida, aceptar que le engañaron, aceptar su error y/o el del otro, aceptar que le hirieron o aceptar que mataron a un ser querido.
La neuróloga María Gudín afirma que superar las ofensas es una tarea sumamente importante, porque el odio y la venganza envenenan la vida. Perdonarse y perdonar abrirá las vías para sanar el corazón dolido.
Para conseguirlo debemos recuperar la soberanía sobre nuestra mente y nuestros pensamientos. Algunas personas creen que perdonar es un acto de debilidad. Sin embargo, es todo lo contrario; perdonar muestra que nos hacemos dueños de nuestro bienestar y dejamos de ser víctimas del otro. Perdonar nos permite recuperar nuestro poder interior. Sin ese dominio, nuestra mente irá una y otra vez hacia ese lugar de sufrimiento, repetirá el ¿por qué a mí? ¿Cómo se atrevió? Los pensamientos serán como un martilleo constante, y no controlará los sentimientos de rabia, frustración y tristeza. Como la carcoma, sus propios pensamientos agujerearán las entrañas de su ser y se quedará agotado, sin energía. En ese momento se ha olvidado del primer principio de autoliderazgo: nadie crea sus pensamientos ni sus sentimientos excepto usted mismo.
Debemos cambiar la perspectiva y concienciarnos de que lo que pensamos al respecto de lo ocurrido es lo que alimenta nuestro malestar. Para lograrlo nos ayudará ser conscientes de que quien nos ha hecho daño es también un ser humano con sus debilidades y que, por la razón que sea, se ha comportado injustamente víctima de su ignorancia, sus creencias, sus neuras, sus impulsos o su propia rabia. La rabia no se vence con más rabia. Cada persona tiene un valor intrínseco por lo que es, no tanto por lo que ha hecho. No permitamos que nuestro resentimiento nos nuble la visión global.
Para llegar a perdonar plenamente debe ser consciente de lo que lleva dentro. Darse cuenta de lo que le está pasando es la base para iniciar cualquier cambio positivo. Cuando sienta rechazo, inseguridad, vergüenza, envidia, rabia, miedo, desaprobación, permítase aceptar lo que siente y afrontarlo. Imagínese cómo se sentiría si no se resistiera a estos sentimientos, sino que los aceptara plenamente. Pruébelo.
La situación que provocó el sentimiento quizá ya pasó, pero si se agarra al sentimiento y lo rechaza, lo esconde o huye de él, lo mantiene y crece en su interior como las malas hierbas. Crece hasta que uno estalla o enferma. Es más sano permitirse sentirlos y soltarlos escribiéndolos, hablándolo con un amigo de confianza, expresándolos con movimiento corporal o pintándolos. Si tiene práctica, o está dispuesto a conseguirla, puede ayudarle mucho la meditación, ya que le facilita trascender los sentimientos hasta que estos se disuelven.
Piense en positivo: sea consciente de que usted es el creador de lo que piensa. Cambie el foco de atención. Medite. Perdone y suelte. Mire hacia delante. Cuando se libere de esos sentimientos, vivirá en paz interior. Dejará de martirizarse y asumirá la responsabilidad. Al asumirla permitirá que todo su potencial permanezca despierto.
Pasar página
"Para soltar el pasado debemos estar dispuestos a perdonar" (Louise L. Hay)
A veces, alguien le dice algo en tres minutos que le sienta fatal. Después de cuarenta y ocho horas aún lo recuerda. Lo recrea repitiéndolo en su mente y en sus palabras: ¡qué se ha creído!, ¡qué se ha pensado! Con esto fortalece esa experiencia en su registro, de manera que al cabo de años se acuerda de aquello que le dijeron, y su rabia, resentimiento o tristeza han crecido. El otro se descargó al decirlo y lo olvidó. Como el que tira la basura y se olvida. Alguien suelta cuatro palabras y se olvida, se queda tan tranquilo, pero usted no lo olvida, sino que las repite en su mente hasta tal punto que a veces ni siquiera puede dormir.
El problema no es tanto lo que el agresor hizo, sino toda la interpretación y la historia que nos hemos ido contando desde que ocurrieron los hechos. Para salir de este estado, debemos impedir que nuestros recuerdos nos invadan. Debemos ponerlos en su sitio: en el pasado. El pasado ya se fue y ahora lo que tiene es este momento presente. No lo pierda alimentando sus resentimientos de lo que habría podido ser y no fue o de lo que fue y no tendría que haber sido.
Perdonar nos ayuda a decir: lo que fue ya pasó. Ya no es. Ya no está excepto en su propia mente. Practique el lema: "Lo que ha sucedido ya es pasado". No necesita pensar en ello tantas veces. No permita que su mente lo reviva. Valore su tiempo. Valore su creación: los pensamientos. Es necesario darse cuenta de que cuando proyectamos en los demás y les culpamos de nuestra ira, nos permitimos ser esclavos y víctimas de ellos. Aferrarse es nocivo. El aceptar nos libera. Para conseguirlo se requiere del poder mental que permite detener los pensamientos repetitivos que provocan malestar. Con afirmaciones puede fortalecer su mente. Louise Hay sugiere esta: "Te perdono por no ser de la forma que yo quería que fueras. Te perdono y te libero".
Gozar del presente
"Si no perdonas por amor, perdona al menos por egoísmo"
(Dalai Lama)
Al darse cuenta de que el cambio depende de usted, es capaz de perdonar y seguir adelante con su vida sin cargar por más tiempo el dolor que le hace vivir en el pasado y no le permite gozar del presente. Esta es la base para restablecer el poder de su corazón y su capacidad de amar. Esto le permitirá acercarse al centro de su ser. Reencontrará su estado de paz, brotará de usted el amor y la felicidad. Reconectará con su verdadero corazón capaz de abrazar sin rencor, capaz de amar sin poner condiciones limitadoras. Es una práctica que puede empezar ahora. Sentirá Ágape, el amor desinteresado que no busca retorno y está relacionado con la capacidad de perdonar. Cuando perdona, ama.

EL PASADO, EN EL SITIO JUSTO
Bill Clinton telefoneó a Nelson Mandela dos horas después de que saliera de la prisión, tras muchos años encarcelado por difundir los derechos humanos, y le preguntó cómo pudo perdonarles con esa facilidad. Mandela respondió que si les odiara, seguirían controlándole. Si no perdonamos, nos mantenemos atados a las personas que nos han ofendido. Perdemos libertad, lo cual bloquea nuestra creatividad y alimenta nuestra frustración. Esto nos provoca violencia. Hay mucha rabia y violencia en el mundo, y esta energía nos destruye. Desde la rabia no crearemos un mundo mejor.Al preguntarle a Ela Gandhi qué había aprendido de su padre, dijo, entre muchas otras cosas: "Si quieres vencer a tu enemigo, ámalo". En ese amor hay compasión. En la compasión hay perdón. No guarda rencor. Acepta y se mantiene abierto. Ha puesto el contador a cero, ha soltado prejuicios, imágenes del pasado y sentimientos de culpa.

¿TÚ TAMBIÉN TE MUEVES ENTRE EL MIEDO Y EL SILENCIO?




¡¡¡ATRÉVETE, DESPIERTA!!!


Como todas las primaveras estamos invitados a la fiesta de la EMANCIPACIÓN. El agua y la luz se ofrecen para alegrarnos las penas que aparecen en el horizonte de nuestra existencia. Es una feria de alegría que nos trae, por añadidura, la esperanza del triunfo del amor.

MIrándome en un estanque de aguas limpias y tranquilas y sin saber nada de la conciencia comprendí el misterio de la vida, y por ende, mío. Así que decidí compartirlo con los demás desde mi agradecimiento a la Emancipación que me alumbró con la Primavera.

Así los humanos podremos ignorar la evolución que nos ofrece abandonar nuestro origen primario....pero no frenaremos a la EMANCIPACIÓN.

¿ADICCIÓN AL CONSUMO O A LA COMODIDAD?



El capitalismo triunfante, en la mayoría de los casos, educa a sus hijos dentro de la "flacidez social". Tal circunstancia completada con la herencia, hace que los medios de producción estén, en muchos casos, en manos de incompetentes.¿Puede ser esta una causa que impida el progreso social?
Paralemante, en el otro extremo de la cuerda, tenemos a la "aristocracia obrera/funcionarial" que instalada en lugares de privilegio decide quién trabaja y quién no. Quién rie y quién llora... y en muchos casos ¿quién vive o quién no?
¡¡¡¡Y los demás en el silencio de la comodidad!!!!

¿TAMBIÉN LA PRIMEVERA LLEGA A TÚ ALMA?



"PODEIS CORTAR TODAS LAS FLORES, PERO NO PARAREIS LA PRIMAVERA".

Sin saber nada de la conciencia comprendí el misterio de la vida, y, por ende, el mio. Así que decidí compartirlo con los demás celebrando la presencia de la Emancipación. Así cuando me faltan las fuerzas me encuentro con su presencia que me reconforta y da ánimos.

La Emancipación está colocada en el Centro. Ella es el fundamento, el origen, la única esperanza, nuestro reto y nuestra meta. Nosotros quedamos desplazados del centro; ya no somos el ombligo del mundo y el objeto de los parabienes de los demás. Nosotros pasamos a ser, en vez de servidos, servidores; en vez de susceptibles de alabanza, adoradores; en vez de acaparadores de bienes, dispensadores desprendidos de los bienes de la tierra. Los humanos pasan de extraños a prójimos, a hermanos. Las cosas, pues, por las que el hombre se afana, se convierten de fines para satisfacer nuestro egoísmo idolátrico en medios para repartir la pobreza entre todos. El éxito puede esperar más debe ocuparnos comprender y compartir la cercanía con la Emancipación.