TERTULIAS/CHARLAS SOBRE COACHING EMANCIPADOR EN EL CÍRCULO DE COACHING ESPECIALIZADO.



Periódicamente nos reunimos en "petit comité", con un aforo máximo de 10 personas, para debatir sobre COACHING EMANCIPADOR.
Son diálogos participativos para realizar una "iniciación" en la disciplina del coaching adaptada a tu universo de sueños.
Si estás interesada/o en participar GRATUITAMENTE deja tu reserva en paco.bailac@salaidavinci.es y te informaremos de los calendarios previstos.

¡¡¡Ven te esperamos!!!



¡Cuando te miras al espejo! ¿tú te gustas todos los días?


La potencia intelectual de un hombre
se mide por la dosis de humor
que es capaz de utilizar
Nietzsche

La derecha sólo se encarga en repartir y obtener privilegios.
La izquierda simplemente ofrece
ideas para emancipar al hombre..
Anónimo

Imposible gustar a todo el mundo

Relativizar y filtrar las opiniones de los demás es la mejor receta para neutralizar los efectos que los juicios, negativos o positivos, tienen sobre nuestra propia autoestima.
Arthur Schopenhauer ya habló de “la triste esclavitud de estar sometidos a la opinión ajena”. Según el filósofo, una persona inteligente debe moderar en lo posible el sentimiento relacionado con la vanidad, o con la opinión que tienen los demás sobre nosotros: “Resulta casi inexplicable cuánta alegría sienten las personas siempre que perciben señales de la opinión favorable de otros que halaga de alguna manera su vanidad; y, a la inversa, es sorprendente hasta qué extremo las personas se sienten ofendidas por cualquier degradación o menosprecio”. Schopenhauer estaba a favor de relativizar tanto los elogios como las críticas. Pero no es fácil.

La crítica suele estar más relacionada con el que la lanza que con el que la recibe: a menudo, quien critica se confiesa”
“Ni exageradamente susceptibles, ni incapaces de sentir empatía. Como siempre, el camino más sensato es la sensibilidad”

Según el filósofo, “un juicio nos hiere, aunque conocemos su incompetencia; una ofensa nos enfurece, aunque somos conscientes de su bajeza”; y su particular receta consiste en “neutralizar la impresión de una ofensa por medio de encuentros con aquellos que nos tienen en alta estima”. Rodearse, pues, de personas que nos quieren, nos aceptan y nos valoran, además de cultivar una buena autoestima y tener una idea justa de nuestro valor personal, puede ser un buen camino para relativizar las opiniones ajenas, que muchas veces tendríamos que filtrar, sobre todo cuando surgen de la rabia o la envidia, dos de los deportes de éxito en estas latitudes.
Es imposible gustar a todo el mundo. En la infancia, la sociedad corta las alas de algunos de nuestros impulsos naturales –sorber la sopa, ensuciarnos la ropa, dormirnos en los restaurantes– porque a nuestro entorno le preocupa la imagen que estaremos dando o, más allá todavía, la imagen que estarán proyectando ellos como entorno. Y gustamos a todo el mundo, pero a medida que pasan los años, la verdad desagradable asoma: es imposible gustar a todo el mundo. El psicólogo y escritor Wayne W. Dyer sostiene que un 50% de la gente con la que nos topamos es susceptible de no estar de acuerdo con nuestras opiniones. Según Dyer, cuando alguien no está de acuerdo con nosotros, o nos critica, no nos tendríamos que sentir heridos; deberíamos pensar que, simplemente, hemos topado con un miembro de ese club del 50% que piensa de manera diferente.
Ya lo dice el budismo: intentar gustar a todo el mundo nos hará infelices; y si bien es cierto que el sufrimiento es inherente al ser humano, también lo es que hay medidas paliativas que nos hacen más llano el camino. Una de esas medidas es aprender a desvincular la crítica de nuestra persona: entender que quien critica una decisión o una opinión nuestra no está criticándonos a nosotros como persona. En el momento en que alguien saca algo a la luz, ya sea en los ámbitos social, laboral, incluso doméstico o de pareja, se expone a la crítica. Por eso hay que saber encajarlas. Cuando hemos interiorizado el aprendizaje, podremos expresarnos libremente, sin miedo, incluso ante aquellos que piensan de manera distinta. Es su opinión. Otro pensará lo contrario. La crítica suele estar más relacionada con el que la lanza que con el que la recibe: a menudo, quien critica se confiesa. Confiesa sus temores, sus inseguridades, sus frustraciones.
Encontrar el equilibrio. Andar tan pendientes de las opiniones ajenas, el comportamiento de búsqueda de aprobación, puede ocasionar que nos dejemos de lado a nosotros mismos. Si eso pasa, Wayne W. Dyer asegura que llegará un momento en que confundiremos la jerarquía, llegando incluso a pensar que lo que los demás opinen de nosotros es más importante que lo que nosotros mismos opinamos. El sentido común nos dice que tampoco sería higiénico vivir al margen de la visión que los demás tienen de nosotros, porque algunas críticas pueden servirnos de espejo y de trampolín para la mejora, pero lo óptimo sería encontrar el equilibrio. Para empezar el camino hacia ese equilibrio, la psicóloga Begoña Odriozola propone que nos descentremos del yo, que salgamos y conozcamos otras culturas: así entenderemos que existe la diversidad y que, en realidad, la vida tiene tantos matices como personas.
A la vez, y aunque parezca una paradoja, los expertos proponen centrarse en uno mismo: saber con claridad quiénes somos y concedernos, además, el derecho a ser imperfectos. Porque depender únicamente de las opiniones ajenas puede hacernos acabar totalmente confundidos, fluctuando en función de las críticas o los elogios. El cineasta Woody Allen nunca lee las críticas a sus películas: “Porque cuando son buenas, te envaneces, y cuando son malas, te deprimes. Antes solía leer lo que escribían sobre mí, pero dejé de hacerlo porque no hay una distracción que te sirva de menos; es absurdo leer que uno es genio de la comedia o que actúa de mala fe”.
La persona demasiado susceptible tiende a valorar la opinión de los demás por encima de la propia y suele ser muy permeable a las críticas y los elogios: personas altamente sensibles, que pueden caer en el victimismo extremo e interpretar cualquier comentario, incluso una mirada, como una ofensa. Los susceptibles suelen ser personas desconfiadas, con una autoestima baja, y eso les hace parecer enemigos del mundo, cuando en realidad son enemigos de ellos mismos. Lo más habitual es que su hipersensibilidad los aísle del mundo, que pierdan amistades y que les cueste adaptarse a cualquier empresa. Pero son ellos los que más sufren: como dijo Leonardo da Vinci, “allí donde hay más sensibilidad, es más fuerte el martirio”.
preferencias en lugar de necesidades. Además, las personas demasiado susceptibles giran en torno a creencias irracionales que tienen totalmente interiorizadas. Creen que necesitan la aprobación y el amor de todo su entorno para sentir que valen algo, y eso es una fuente de ansiedad, porque queda claro que no podemos gustar a todo el mundo. La psicóloga Mercè Conangla asegura que la manera de corregir este tipo de pensamiento destructor es transformar las necesidades en preferencias, y aceptar que hay cosas que no dependen de nosotros. Está a nuestro alcance ser honestos con nosotros mismos, por ejemplo, no traicionar nuestras creencias más íntimas, ni nuestros valores; pero no está en nuestras manos gustar a la gente.
Lo dicho es fácilmente comprensible a nivel teórico, pero una persona susceptible valora mucho más la opinión ajena que la propia, de manera que será capaz incluso de traicionarse a sí misma si cree que eso le reportará más aceptación del exterior. Y ésa es otra de las más evidentes fuentes de infelicidad.
La psicóloga utiliza una imagen impactante para entender lo que queremos decir cuando hablamos de personas susceptibles: es como si a esa persona le faltara la piel, y que por eso todo le duele, por eso vive sufriendo. El extremo contrario, Conangla lo sitúa en las personas que no son capaces de sentir empatía, o solidaridad, a las que todo lo que se diga sobre ellas o sobre el mundo que les rodea les resbala. Por eso el camino del medio es, como siempre, el más sensato: la sensibilidad. Y eso es algo que se ha de construir a partir de herramientas brindadas por experiencias vitales que recolectamos y que nos van enseñando a solidarizarnos y a aislarnos a partes iguales. La vida, según la psicóloga (más ponderada que su colega Dyer), nos enseña lo que ella llama la teoría del 10%, es decir, aceptar que al menos a un 10% de la gente con la que nos vamos a cruzar durante el día no le vamos a gustar, o nos va a juzgar, o nos mirará mal. A veces lo notaremos, otras no. Aceptarlo, igual que aceptamos la diversidad de la vida, forma parte del juego social.
Ferran Ramón-Cortés, experto en comunicación interpersonal, matiza que las personas a menudo podemos presentar comportamientos susceptibles en alguna área de nuestra vida, pero no en todas. Es posible que allí donde nos sintamos más inseguros, o más desprotegidos, o allá donde nos hayan hecho más daño, todas nuestras alarmas se disparen hasta el punto de convertirnos en una persona susceptible. Eso, según Ramón-Cortés, se puede eliminar trabajando la autoestima y la seguridad personal. Si empezamos un nuevo trabajo y tememos equivocarnos y eso nos vuelve susceptibles, llegará un momento en que nos equivocaremos de verdad y nos daremos cuenta de que no ha pasado nada, que el mundo sigue girando. Tras el error irán pasando los días y veremos que cada vez somos mejores en nuestro trabajo, o nos desenvolvemos mejor en las relaciones personales, y la susceptibilidad se irá diluyendo.
Fuente: El País/Gaspar Hernández


Para conocer la verdad de la historía de tú existencia hay que seguir la sombra de ella.

¿Conoces los signos que deja tu sombra?

EL CUERPO Y LAS EMOCIONES EN LA GESTALT


Un amigo debería ser maestro en adivinar y callar:
no se debe querer saberlo todo.
Nietzsche.

El CUERPO Y LAS EMOCIONES EN LA GESTALT

Yo soy YO y TÚ eres TÚ
No estoy ene el mundo para colmar tus expectativas
ni tú estás en el mundo para colmar las mias.

YO estoy para ser YO mismo y vivir mi vida
y TÚ estás para ser TÚ misma y vivir la tuya.
Si nos encontramos será hermoso.
Si no nos encontramos no habrá nada que hacer.
(Oración GESTÁLTICA de Fritz PERLS. Facilitada por PALABRAS
ANDANTES en su blog: poesía-cotidiana.blogspot.com).


El trabajo corporal es parte integrante de la terapia GESTALT. Es una terapia holística (el TODO es + que la suma de las partes), lo que significa que tiene en cuenta la totalidad del organismo y no sólo la voz. Puede emplear toda clase de contactos físicos si esto aporta valor añadido a la sesión. Junto con el COACHING trabaja la totalidad del SER generando en COACH y COACHEE un universo de confianza y humanidad.
El dominio de la PROXÉMICA (distancia íntima/personal/social) en las relaciones/conversaciones puede resultar esencial para el manejo de las emociones y la calidad de su eficacia. La tepatía COACHING/GESTALT no pretende encubrir sino más bien descubrir. Los síntomas corporales se pueden utilizar como "puerta de entrada"y acercamiento a través de las manifestaciones corporales e incluso analizando los microgestos del inconsciente.
El coaching/gestáltico debe abstenerse de emitir juicios de ningún tipo sobre la lectura de las manifestaciones del cuerpo dado que éstas también mienten y no son por tanto absolutas. No podemos confiar ciegamente ni en el cuerpo ni en las palabras.
Más que interpretar, el coaching/gestáltico, debe generar (a trevés de la palabra o el silencio) que sea el coachee (sujeto de la terapía) de forma espontánea quién realice las "declaraciones" de compromiso que desee.
¡¡¡Hagamos lo que hagamos,
no podemos dejar de comunicarnos!!!
La Abertura, es decir, el movimiento del cuerpo en el espacio moviliza el hemisferios derecho y "abre la puerta" a las emociones y las asociaciones que deben completarse con un pertinente feedback verbal.
El coaching/gestáltico no anima a dominar las emociones y reducirlas a la esclavitud, sólo trata de domenticarlas conociéndolas mejor convirtiéndolas en nuestras amigas.

ODIO versus PERDÓN



Olvida uno su falta después de haberla confesado
a otro, pero normalmente el otro no la olvida.
Nietzsche

ODIO versus PERDÓN

¡¡¡Cuándo termina el conflicto!!!

No hace más de treinta años que la resolución de los conflictos se orientaron hacia lo que dió a llamarse los "resultados" del proceso de resulución. Se realizaron las siguientes distinciones:
a) La influencia del pensamiento militar mantenía al conflicto como un enfrentamiento de voluntades y a su resultado como la "imposición" de la voluntad de uno de los actores sobre el adversario. El que ganaba, declarado vencedor, imponía su voluntad al que perdía que era declarado "perdedor".

b) Otro supuesto puede consistir en que uno de los actores abandone la lucha, es decir, abandonaba su acción conflictual. A esta acción la podemos denominar "retirada".

c) La observación de algunos conflictos m
ostraba que algunos actores concluían el conflicto porque uno de ellos adoptaba los valores de su adversario, aceptándolos como propios. Es decir, llega la conversión.

d) Los resultados que se obserban en numerosos conflictos son un intercambio de concesiones recíprocas que en cierta manera satisfacen, al menos parcialmente, los valores de cada uno de los actores. Estos resultados de "compromiso" precisan en la mayoría de los casos de determinadas sesiones de coaching. Coaching "comprometido" y no "analgésico/docente"

¡¡¡TODOS QUEREMOS SER PROPIETARIOS DE LA REALIDAD!!!
¡¡¡Suerte. Que compren la tuya!!!

COMUNICACION NO VIOLENTA IV


Uno encuentra su vida más bella
cuando deja de compararla con la vida de los demás
Nietzsche

Comunicación No Violenta lV

Jamás siento tanto que doy algo

como cuando lo recibes tú,

cuando comprendes la alegría

que siento al dártelo.

Sabes que si te lo doy

no es para que me lo debas,
sino porgue así vivo el amor

que siento por ti.

Recibir con gracia quizá

sea la mayor forma de dar.

No es posible separar una cosa de otra.

Cuando tú me das algo,

yo te doy al recibirlo.

Cuando recibes algo de mí,

siento que soy yo quien se da.
Canción de Ruth Bebermeyer titulada "Given To" [Darse)
Cuando damos algo de corazón, sentimos una alegría que nos sale de dentro, porque deseamos enriquecer la vida de la otra persona. Es algo que beneficia tanto al que da como al que recibe. Este último goza de lo que le ha sido dado sin inquietarse por las consecuencias que acompañan siempre a las cosas que se ofrecen por miedo, remordimiento, vergüenza o el deseo de obtener algo a cambio. El que da siente crecer su autoestima, una reacción que experimentamos al ver que nuestros esfuerzos contribuyen al bienestar de otra persona.
Fin de las entradas CNV
¿Lo que eres habla tan alto a mis oidos que
no me deja escuchar lo que dices?
"Para que pueda SER he de ser otro
salir de mí, buscarme entre otros,
los otros que no son si yo no existo,
los otros que me dan plena existencia"
Octavio Paz

COMUNICACION NO VIOLENTA lll


La arrogancia por parte del meritorio nos resulta
más ofensiva que la arrogancia de aquellos
sin mérito: el mérito en sí mismo es ofensivo.
Nietzsche

COMUNICACIÓN NO VIOLENTA III

El modelo de la CNV

Actos concretos que observamos que afectan nuestro bienestar.
Cómo nos sentimos en relación con lo que observamos.

las necesidades, los valores, los deseos, etc., que crean nuestros sentimientos.

Los actos concretos que queremos pedir a la otra persona para enriquecer nuestra vida.

Cuando nos servimos de este modelo, podemos empezar expresándonos de una manera personal o empática a través de estas cuatro parcelas de información que nos proporcionan los demás. Aun cuando yo me refiero a la CNV como un "proceso" o un "lenguaje", se pueden manifestar las cuatro facetas del modelo sin necesidad de articular una sola palabra. La esencia de la CNV está en la conciencia que tenemos de esos cuatro componentes, no en las palabras en sí que intercambiamos.

LA APLICACIÓN DE LA CNV A NUESTRA VIDA Y AL MUNDO

Siempre que aplicamos la CNV a nuestras relaciones -ya sea con nosotros mismos, con otra persona o con un grupo-, conectamos necesariamente con nuestra compasión natural. Se trata, pues, de un enfoque que puede aplicarse de manera efectiva a todos los niveles de comunicación en las situaciones más diversas: relaciones íntimas ; familia; escuela; organizaciones e instituciones; terapia y asesoramiento psicológico; negociaciones diplomáticas y comerciales; disputas y conflictos de todo tipo. Hay quien se sirve de la CNV para hacer que sus relaciones íntimas sean más profundas y afectuosas.

COMUNICACION NO VIOLENTA ll



El que declara que otro es un idiota
se enfada cuando al final resulta que no lo es.
Nietzsche


COMUNICACIÓN NO VIOLENTA II

EL MODELO DE LA CNV
Si queremos llegar a ese deseo mutuo de dar de todo corazón, hemos de enfocar la luz de la conciencia de modo que ilumine cuatro zonas, a las que vamos a referirnos como los cuatro componentes del modelo de la CNV. En primer lugar observaremos lo que ocurre realmente en una situación dada, lo que dicen o hacen los demás: ¿sirve para enriquecer nuestra vida o no? El truco consiste en saber expresarlo claramente de modo que no incorpore ningún juicio ni evaluación, poder decir simplemente qué cosas nos gustan y cuáles no de las que hace la gente. Seguidamente investigaremos cómo nos sentimos una vez hecha esta observación. ¿Nos sentimos ofendidos, asustados, alegres, divertidos, irritados, etc.? Y en tercer lugar diremos cuáles de nuestras necesidades guardan relación con los sentimientos que hemos descubierto. Siempre que nos servimos de la CNV para expresar de forma clara y sincera cómo nos sentimos, está presente en nosotros la conciencia de estos tres componentes. Por ejemplo, una madre puede manifestar esos tres aspectos del proceso diciéndole a su hijo adolescente: "Félix, me molesta ver dos calcetines sucios hechos una bola debajo de la mesilla del café y otro al lado del televisor, simplemente porque me gusta que las habitaciones de la casa que compartimos entre todos estén ordenadas". Acto seguido, la madre abordará el componente número cuatro, que es una petición muy específica: "¿Quieres hacer el favor de recoger los calcetines y llevártelos a tu habitación o meterlos en la lavadora?". El componente número cuatro se centra en lo que esperamos que haga la otra persona para enriquecer nuestra vida o la de los dos. Así pues, una buena parte de la CNV consiste en expresar de manera muy clara, ya sea verbalmente o por otros medios, estas cuatro parcelas de información. El otro aspecto de la comunicación consiste en recibir de otras personas esas mismas cuatro parcelas. Conectamos con los demás percibiendo primero lo que ellos observan, sienten y necesitan, y descubriendo después qué enriquecerá su vida al escuchar la petición que nos formulan. Cuando centramos nuestra atención en los aspectos citados y ayudamos a los demás a hacer lo mismo, establecemos una corriente de comunicación que discurre en los dos sentidos y se manifiesta de una manera natural: observo, siento y averiguo qué necesito; qué me hace falta para enriquecer mi vida; qué observa, siente y necesita la otra persona; qué le hace falta para enriquecer su vida...

Podríamos nombrar estos cuatro componentes en:

1.- Hechos . (Los calcetines están en el suelo)
2.- Emoción ( a mi me moleta ver los calcetines sucios)
3.- Necesidad (mi necesidad: me gusta que las habitaciones de la casa estén ordenadas)
4.- Peticiones y ofertas, compromisos de futuro (Por favor recoge los calcetines y llévalos a la lavadora).

Imaginemos que la comunicación hubiera sido emitiendo juicio negativos sobre la persona: “eres un desordenado (guarro) que dejas los calcetines en el suelo…etc.)

La mayor parte de las veces comunicamos violentamente por juicios que pensamos negativos que nos amargan cuando los tenemos de los demás y también cuando pensamos que juicios tienen los demás sobre nosotros.

Definiríamos que los juicios son una expresión trágica de una necesidad. Pensemos cuanto podríamos entender de los otros y de nosotros mismos NO desde un juicio de incompetencia.

(Próxima entrada: la aplicación de la CNV a nuestra vida y al mundo)

COMUNICACION NO VIOLENTA I

Esto es lo más difícil de todo:
cerrar la mano abierta del amor
y ser modesto como donante.
Nietzcche


Comunicación no violenta

Dar de todo corazón es

la esencia de la Comunicación No Violenta

Lo que busco en la vida es compasión,

una corriente que fluya entre yo y los demás,

basada en un mutuo dar de todo corazón.


Comunicación no violenta (CNV) es un modelo desarrollado por Marshall Rosenberg que busca que las personas se comuniquen entre sí de manera efectiva y con empatía. Enfatiza la importancia de expresar con claridad observaciones, sentimientos, necesidades y peticiones a los demás de un modo que evite el lenguaje evaluativo que etiquete o defina a los interlocutores o a terceros.
Los que usan comunicación no violenta (también llamada "comunicación empática") consideran que todas las acciones se originan en un intento de satisfacer necesidades humanas, pero tratan de hacerlo evitando el uso del miedo, la culpa, la vergüenza, la acusación, la coerción y las amenazas. El ideal de la CNV es que las propias necesidades, deseos, anhelos, esperanzas no se satisfagan a costa de otra persona. Un principio clave de la comunicación no violenta que facilita esto es la capacidad de expresarse sin usar juicios sobre lo que está bien o mal, sobre lo que es correcto o incorrecto, por eso se hace hincapié en expresar sentimientos y necesidades, en lugar de críticas o juicios morales.
Estamos muy habituados a juzgar, criticar y echar la culpa a nosotros mismos y a otros cuando nuestras necesidades no se satisfacen. Esto crea malestar y alejamiento. La CNV nos ofrece una alternativa. Nos invita a centrar nuestra conciencia en nuestros sentimientos y en nuestras necesidades no satisfechas, y en los sentimientos y necesidades del otro, abriendo las puertas a conexión y armonía. Dado que la CNV apunta a sustituir nuestras antiguas pautas de defensa, evitación o ataque desencadenadas ante los juicios y las críticas de otras personas, nuestra actitud hará que nos veamos a nosotros y veamos a los demás bajo una nueva luz, y que percibamos desde otro ángulo nuestras intenciones y relaciones. Las reacciones de resistencia, defensa y violencia quedarán reducidas al mínimo, ya que cuando nos centramos en clarificar lo que observamos, sentimos y necesitamos, en lugar de dedicarnos a diagnosticar y juzgar, descubrimos cuán profunda es nuestra compasión. Dado que la CNV se centra principalmente en escuchar con atención -no sólo a los demás, sino también a nosotros mismos-, propicia el respeto y la empatía y engendra un deseo mutuo de darnos de todo corazón.
(Próximas ediciones: como comunicar según la CNV)