TERTULIAS/CHARLAS SOBRE COACHING EMANCIPADOR EN EL CÍRCULO DE COACHING ESPECIALIZADO.



Periódicamente nos reunimos en "petit comité", con un aforo máximo de 10 personas, para debatir sobre COACHING EMANCIPADOR.
Son diálogos participativos para realizar una "iniciación" en la disciplina del coaching adaptada a tu universo de sueños.
Si estás interesada/o en participar GRATUITAMENTE deja tu reserva en paco.bailac@salaidavinci.es y te informaremos de los calendarios previstos.

¡¡¡Ven te esperamos!!!


UNA CIUDADANÍA QUE PIDE POLICIAS, ES PORQUE HA IGNORADO A LOS MAESTROS






HEMOS CONSTRUIDO UN SISTEMA QUE NOS PERSUADE A GASTAR EL DINERO QUE NO TENEMOS EN COSAS QUE NO NECESITAMOS”

Nadie está ofuscado por unos trozos de papel ni por unas monedas, sino por lo que significa su carencia. No poder cuidar a los padres enfermos como se merecen, tener que cambiar a los niños del colo y separarlos de sus amiguitos, obligarnos a aguantar un dolor de muelas…Y es que, el dinero es lo más inmaterial del mundo pero le podemos otorgar cuatro grandes significados: logro, en este caso representa la consecución de objetivos propuestos. Estatus, el dinero simboliza prestigio. Seguridad, el dinero significa protección frente al futuro. Preocupación, su falta se encuentra asociada a fantasías muy catastróficas.
Cada uno de nosotros tiene el dinero atado a diferentes significados y emociones. Sin embargo, existen atribuciones casi arcaicas que subyacen en todas nuestras mentes. Ya no nos relacionamos directamente con la naturaleza. Nuestras necesidades más básicas (alimentarnos, tener un refugio), nuestros instintos más primarios se entrelazan estrechamente con la economía. “El dinero es el portador simbólico de la más elemental angustia de supervivencia”. De hecho, en muchas investigaciones se ha puesto de manifiesto que el dinero como incentivo activa los mismos circuitos neuronales que otros refuerzos asociados a necesidades fisiológicas como la comida y el sexo.
Actualmente, por desgracia, muchas personas tienen motivos reales para sentirse asustada. Dejando aparte este tipo de angustias, no son pocos los casos de actuaciones monetarias patológicas. La avaricia de la gente rica. Todos conocemos a personas que teniendo suficiente dinero para vivir ellos y sus descendientes no donan nada y encima se existencia va dirigida a acumular más. Andan obsesionados por sus pertenencias.
Avaros aparte, ¿qué pasa con nuestra tendencia a ahorrar? Actualmente nuestras fantasías catastróficas se ven corroboradas por lo que vemos en la tele o en los periódicos. Con el miedo a cuestas, intentamos ahorrar más que nunca. Además, en el inconsciente colectivo viven cuentos como “la cigarra y la hormiga” que sustentan esta forma de actuar. Ahorrar siempre se ha visto mejor que gastar; así, mientras que gastar mucho se considera una patología: “compradores compulsivos”, no existe la etiqueta de “ahorradores complulsivos”. 

1 comentarios:

David Fouler dijo...

Estoy contigo Paco. Cuanto más tenemos más infelices somos. Me apena pertenecer a la última generación que sabe lo que es subirse a un carro de hierva.
Un saludo de tu alumno. David Fouler.