TERTULIAS/CHARLAS SOBRE COACHING EMANCIPADOR EN EL CÍRCULO DE COACHING ESPECIALIZADO.



Periódicamente nos reunimos en "petit comité", con un aforo máximo de 10 personas, para debatir sobre COACHING EMANCIPADOR.
Son diálogos participativos para realizar una "iniciación" en la disciplina del coaching adaptada a tu universo de sueños.
Si estás interesada/o en participar GRATUITAMENTE deja tu reserva en paco.bailac@salaidavinci.es y te informaremos de los calendarios previstos.

¡¡¡Ven te esperamos!!!


Mi única política es dar lo mejor de mí todos y cada uno de los días.



La excelencia no es una acción, sino un hábito.
Podemos definir la excelencia como wl cuidado
y la atención para hacer las cosas lo mejor posible.
Con independencia de la tarea, la excelencia es un
camino que se recorre poniendo en juego nuestras
mejores capacidades y que ofrece importantes frutos
que están relacionados con el aprendizaje, la creatividad
y el crecimiento personal.
La exigencia es un camino muy diferente. La persona
exigente y exigida no busca tanto el hacer las cosas lo mejor
posible como el hacerlas perfectas.
Este es un matiz muy importante, porque esta búsqueda
se hace lógicamente imposible, de manera que uno
siempre queda insatisfecho. El camino de la
exigencia siempre está lleno de autorreproches
y de sufrimiento (podías haberte esforzado más o
podías haberlo hecho mejor).
La exigencia tiene la siguiente conversación asociada
"lo que hago es lo que soy" "y lo que soy hoy es lo que siempre seré".
Mi SER y mi HACER están íntimamente identificados y
además son inamovibles e inmutables.
Cada error, cada tropiezo en el camino, es un
fracaso insostenible que afecta lo más profundo de
mi identidad.
En el camino de la excelencia, los errores son parte
natural de la acción y pueden incluso ser vistos como
una oportunidad para detectar desviaciones, mejorar y
aprender de lo realizado. En este entorno, es mucho
más probable que nos atrevamos a intentar cosas nuevas,
asumir riesgos y desplegar creatividad. En el camino de
la exigencia, el error es visto como un enorme fracaso,
algo muy dificil de aceptar y digerir.
Por una parte, porque se vive internamente
como un atentado al SER. Por otra parte, porque es un
obstáculo que se interpone en la búsqueda de la
perfección.
Cuando se tiene este punto de vista, es mejor poner toda
la atención en la evitaciónb del error y, en consecuencia,
arriesgarse lo menos posible, de modo que cuando
aparece un fallo, podemos negárnoslo, enconderlo o
incluso desviarlo señalando a otra persona como
culpable, todo ello para evitarnos el sufrimiento
y la frustración que nos produciría admitir algo que
nos resulta muy difícil, porque nos deja muy vulnerables
ante la idea de haber tenido un terrible fracaso.
En el camino de la excelencia, el liderazgo se centra en la
mejora, el aprendizaje y el crecimiento de las personas.
Esto facilita una comunicación más abierta y el compromiso
de los equipos. La delegación se hace más responsable
y el clima laboral más positivo.
En el camino de la exigencia, sin embargo, hay más
dificultad para confiar en los demás. por lo que
aumenta la necesidad de controlarlo todo con el fin
de garantizar el éxito de los resultados.
EXCELENCIA EXIGENCIA
Busca la mejora /Busca lo perfecto
Error = Oportunidad/ Error = fracaso
Aprendizaje /Inmovilidad
Compromiso /Control
Confianza /Desconfianza
Delegación /Estrecha supervisión
Proactividad/ Reactividad
Innovación /Miedo a probar
Alegría y celebración/Tensión y reproches
Da buen feedback/ No da buen feedback
Abierto a recibir feedback/ Cerrado a recibir feedback
Clima positivo /Clima de tensión
Soy más de lo que hago./ Soy lo que hago.

2 comentarios:

Belkis dijo...

Entonces a por la excelencia en vez de la exigencia. Muy buena indicación.
Gracias Paco.
Besitos

Noemi dijo...

joer, yo pensaba que me las sabía todas, pero desde que te leo me doy cuenta de que soy una pringada :_)