TERTULIAS/CHARLAS SOBRE COACHING EMANCIPADOR EN EL CÍRCULO DE COACHING ESPECIALIZADO.



Periódicamente nos reunimos en "petit comité", con un aforo máximo de 10 personas, para debatir sobre COACHING EMANCIPADOR.
Son diálogos participativos para realizar una "iniciación" en la disciplina del coaching adaptada a tu universo de sueños.
Si estás interesada/o en participar GRATUITAMENTE deja tu reserva en paco.bailac@salaidavinci.es y te informaremos de los calendarios previstos.

¡¡¡Ven te esperamos!!!


Lo mejor que puedes hacer por los demás no es enseñarles tus riquezas, sino hacerles ver la suya propia.



EGOLESS

Una ade las acepciones de la palabra ego
es "exceso de autoestima".
Teniendo en cuenta esta acepción,
podemos decir que las personas con mucho ego
tienen un sentido exagerado de su propia importancia,
se ubican por encima de los otros y se muestran
vanidosos de propotentes.
Egoles es precisamente lo contrario:
humildad, sencillez, naturalidad, franqueza.
Necesitamos creer que la realidad existe. Así,
a través del ego, tendemos a pensar que
nuestra construcción del mundo es el mundo, que
nuestras interpretaciones de la realidad son la
realidad.
Cultivar el egoless supone incorporar la idea de que
nuestra percepción de la realidad no es la realidad.
Exige tomarnos menos en serio, cuestionarnos más
a nosotros mismos,
no creernos tanto nuestras vanidades.
Supone centrarse más en el otro
sin nevesidad de intervenir,
aceptando profundamente la idea
de que tiene los
recursos necesarios para encontrar
su propio camino, no el que nosotros
desearíamos que tomara
o que creemos que es más conveniente
para él.
Todos tenemos la imperiosa
necesidad de tener razón.
Nos gusta que nuestras opiniones,
nuestras percepciones,
sean vistas por los demás como
"las correctas"
Cultivar el EGOLESS es interesante y
recomentable para todos porque supone
vivir despiertos en la conciencia
de que nuestra estructura cognitiva
encierra muchas trampas.

2 comentarios:

Belkis dijo...

Emponderar a los otros para que sean capaces de ver y desarrollar sus potencialidades. Buena sugerencia.
Un abrazo Paco

Carmen (Huelva) dijo...

Me parece maravilloso el trabajo de acompañar a otro a ver su mayor tesoro.
Todos tenemos un don, pero pocos son los que lo creen.