TERTULIAS/CHARLAS SOBRE COACHING EMANCIPADOR EN EL CÍRCULO DE COACHING ESPECIALIZADO.



Periódicamente nos reunimos en "petit comité", con un aforo máximo de 10 personas, para debatir sobre COACHING EMANCIPADOR.
Son diálogos participativos para realizar una "iniciación" en la disciplina del coaching adaptada a tu universo de sueños.
Si estás interesada/o en participar GRATUITAMENTE deja tu reserva en paco.bailac@salaidavinci.es y te informaremos de los calendarios previstos.

¡¡¡Ven te esperamos!!!



"TE BASTA MI GRACIA, PORQUE MI FUERZA SE MANIFIESTA EN LA DEBILIDAD"



LA ACEDIA EGOISTA
Muchos humanos sienten temor de que alguien les invite a realizar tareas altruistas y tratan de escapar de cualquier compromiso que les pueda quitar su tiempo libre. Esto frecuentemente se debe a que las personas necesitan imperiosamente preservar sus espacios de autonomía por lo que entran en una acedia paralizante.
El problema no es siempre el exceso de actividades, sino sobre todo las actividades mal vividas, sin motivaciones adecuadas, sin una espiritualidad que impregne la acción y la haga deseable. Esto puede tener diversos orígenes. Algunos caen en ella por sostener proyectos irrealizables y no vivir con ganas lo que buenamente podrían hacer. Otros, por no aceptar la costosa evolución de los procesos y querer que todo caiga del esfuerzo ajeno. Otros, por apegarse a algunos proyectos o a sueños de éxitos maginados por su vanidad. Otros caen en la acedia por no saber esperar y querer dominar el ritmo de la vida.
Así se gesta la mayor amenaza, que “es el gris pragmatismo de la vida cotidiana y que va degenerando en mezquindad humana” Se desarrolla la psicología de la tumba, que poco a poco convierta a los ciudadanos en momias de museo.
Desilusionados con la realidad, viven constantemente tentación de apegarse a una tristeza dulzona, sin esperanza, que se apodera del corazón. Llamados a iluminar y a comunicar vida, finalmente se dejan cautivas por cosas que solo generan oscuridad y cansancio interior y que apolillan el dinamismo. Más hay que insistir….¡¡¡No nos dejemos robar la alegría!!!
Los males de esta sociedad no deberían ser excusa para reducir nuestra entrega y nuestro interés. Mirémoslo como desafíos para crecer. Además. La mirada de la persona emancipada es capaz de reconocer la luz que siempre derrama la Emancipación en medio de la oscuridad, sin olvidar que donde abundó la desviación sobreabundó la rectificación.
Aunque nos duelan las miserias de nuestra época y estemos lejos de optimismos ingenuos, el mayor realismo no debe significar menor confianza en el Espíritu ni menor generosidad. Cabe recordar aquellas palabras llenas de contenido que la Emancipación nos deja: “Llegan, a veces, a nuestros oídos, hiriéndolos, ciertas insinuaciones de algunas personas que, aun en su celo ardiente, carecen del sentido de la discreción y de la medida. Ellas no se ven en los tiempos modernos sino prevaricación y ruina……” Nos parece justo disentir de tales  calamidades, avezados a  anunciar siempre infaustos acontecimientos, como si el fin de los tiempos estuviese inmediato.
Una de las tentaciones más serias que ahogan el fervor y la audacia es la conciencia de derrota que nos convierte en pesimistas quejosos y desencantados con cara de vinagre. Nadie puede emprender una lucha si de antemano no confía plenamente en el triunfo. El que comienza sin confiar perdió de antemano la mitad de la batalla y entierra sus talentos. Aun con la dolorosa conciencia de las propias fragilidades, hay que seguir adelante sin declararse vencidos y recordar lo que la EMANCIPACIÓN nos deja para nuestro conocimiento: “TE BASTA MI GRACIA, PORQUE MI FUERZA SE MANIFIESTA EN LA DEBILIDAD”.
Es cierto que en algunos lugares se produjo una “desertificación” espiritual, fruto del proyecto de sociedades que quieren construirse terrenalmente, sin espiritualidad. También la propia familia o el propio lugar de trabajo puede ser un ambiente árido donde hay que conservar la espiritualidad como bandera de renuncia al YO.
No obstante, alegrémonos, pues es en el desierto donde se vuelve a descubrir el valor de lo que es esencial para estar en la vida; así, en el mundo contemporáneo, son muchos los signos de la Emancipación, del sentido último de la vida, a menudo manifestados de forma implícita o negativa. En el desierto se necesitan, sobre todo, personas perseverantes, con su propia vida, que indiquen, sin imponer, hacia una aproximación a la Emancipación manteniendo vida la esperanza.¡¡¡No nos dejemos robar la esperanza!!!

Bergoglio  

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