TERTULIAS/CHARLAS SOBRE COACHING EMANCIPADOR EN EL CÍRCULO DE COACHING ESPECIALIZADO.



Periódicamente nos reunimos en "petit comité", con un aforo máximo de 10 personas, para debatir sobre COACHING EMANCIPADOR.
Son diálogos participativos para realizar una "iniciación" en la disciplina del coaching adaptada a tu universo de sueños.
Si estás interesada/o en participar GRATUITAMENTE deja tu reserva en paco.bailac@salaidavinci.es y te informaremos de los calendarios previstos.

¡¡¡Ven te esperamos!!!


ESCUCHA EL CANTO DE LAS AVES.




Reflexiones para el calor
Estos son consejos, vividos en primera persona, se puedan adaptar en su caso de forma distinta. Pero una reflexión sobre cada uno, es un buen ejercicio a realizar cada mañana.

1. Vive, recuerda que respiras. Es importante recordar que estás vivo a cada segundo.

2. Sueña, cultiva tus ilusiones. Sólo los muertos dejan de soñar.

3. Comparte, no estás solo. Mucha gente compartirá tus sueños y quizás no has sabido encontrarlos.

4. Sonríe, todos ganan. Cuando compartes tu sonrisa se abre un mundo de posibilidades a tu alrededor.

5. Siente, muestra gratitud a la vida. Sonríe a nuevos pensamientos y emociones.

6. Escúchate a ti mismo. Después, a tu alrededor, sin creerte todo lo que te digan.

7. Actúa, de forma congruente con lo que dice tu interior. Con valor, decisión y sentido común.

8. Respeta, como forma de quererte y actuar con los demás. Desde la admiración y sin envidias.

9. Aprende, date permiso para equivocarte. Respeta los aprendizajes de la vida.

10. Disfruta, antes de que sea tarde. Quizás mañana no estés vivo.

Sí, de acuerdo, es muy fácil hablar, pero ¿por dónde empiezo? Desde nuestra más humilde experiencia hemos trabajado con pasión en realizar la primera aplicación de la felicidad, nuestro COACHING SOLIDARIO te puede iniciar en los caminos de tu plenitud.
Tú pones los límites, ¿te atreves a disfrutar la vida? 

¿SOMOS PRISIONEROS DEL TIEMPO?




La emancipación no es sumisión, es humildad.


Para salir de nuestra ignorancia y finitud no debemos hacerlo a través de someternos a otras voluntades humanas. Tampoco hemos de entrar en el paraíso de la comodidad y dejarnos llevar por las corrientes y cauces que los acaudalados nos proponen. Hemos de sublevar nuestro espíritu dotándole de inquietudes propias que, junto al discernimiento, nos acerquen a la sombra de la sabiduría. Ya en ella, hemos de mantener una sigilosa presencia humana que, como sombra cambia permanentemente para mayor grandeza de la emancipación

AMOR versus MIEDO





La vida de todo el mundo, en mayor o menor medida, está

gobernada por el miedo. Solo hay dos formas de vivir la vida:

o gobernada por el amor, o gobernada por el miedo.

Normalmente, a no ser que hayas aprendido a amar,

es gobernada por el miedo.

Si no hay amor, habrá miedo. El miedo no es más

que una ausencia de amor; en él no hay nada positivo,

solo es una ausencia de amor. En los espacios

del amor ni tan siquiera hay muerte.

En la vida solo hay una cosa que vence a la muerte; el amor.

No hagas demasiado caso al miedo ni dejes que

gobierne a tu vida. Si lo haces estás acabado.

Si trabajas directamente con el miedo, lo refuerzas,

porque toda tu atención estará enfocada en él.

No te centres en la oscuridad del miedo y confía

en tu capacidad de amor al prójimo.

¡¡¡hay que deshacerse del miedo!!!

¿ok?

SER UN ADICTO A CUALQUIER MODELO MENTAL ES ESTAR EN LA CÁRCEL DE TI MISMO.






¡¡¡QUIÉN RECUERDA EL VUELO DE LAS MARIPOSAS!!!
Aunque muchos otros han seguido predicando con su ejemplo sobre el poder transformador del amor, pasan los años, las décadas y los siglos,
y la gran mayoría de los seres humanos seguimos sin saber amar.
Aprende eso no entra en los planes de nuestro proceso de aprendizaje familiar, social, cultural, religioso, laboral, político y económico.
Como estudiantes nos hacen memorizar lo inimaginable. Luego nos preparan para ser profesionales productivos. Pero se olvidan de lo más básico. Así es como entramos en el mundo:
sin saber gestionar nuestra vida emocional
Y si bien el éxito no es la base de la felicidad, ésta sí es la base de cualquier éxito. Por el contrario desde pequeños nos hacen creer que el mundo está lleno de gente malvada. Que no hay que confiar en los desconocidos. Que lo importante es ocuparse de uno mismo y así ir tirando. Consecuentemente, el miedo, la frustación y el resentimiento van pasándose de generación en generación, creando una cultura basada en la desconfianza, la resignación y la insatisfacción.
¡¡¡Vivir es dar el siguiente paso!!!

OOjOO , tu conducta cambia, tú no....




REALIDAD FILTRADA
Quiero decir algo más sobre nuestra percepción de la realidad. Dejadme que lo ponga en forma de analogía. El presidente de Estados Unidos tiene que recibir información de sus ciudadanos. El papa de Roma tiene que tener información de toda la Iglesia. Hay literalmente millones de informaciones que se les pueden dar, pero difícilmente podrán recibirlas todas, y mucho menos digerirlas. De modo que tienen a personas de confianza que elaboran informes, resumen las cosas, monitorizan, filtran; al final, sólo parte de ello llega hasta su escritorio. Ahora bien, esto también es lo que nos ocurre a nosotros. Desde cada poro o célula viviente de nuestros cuerpos, y a través de todos nuestros sentidos estamos obteniendo información de la realidad. Pero filtramos cosas constantemente. ¿Quién las filtra? ¿Nuestro condicionamiento? ¿Nuestra cultura? ¿Nuestra programación? ¿El modo en que se nos enseñó a ver las cosas y experimentarlas? Incluso nuestro lenguaje puede ser un filtro. Hay tantos filtros que a veces no verás lo que tienes delante. Basta con observar a una persona paranoica, que siempre se siente amenazada por algo que no existe, y que está interpretando constantemente la realidad según ciertas experiencias del pasado o ciertos condicionamientos previos.
Pero hay también otro demonio que se está infiltrando. Se llama apego, deseo, anhelo. La raíz del sufrimiento es el anhelo. El anhelo distorsiona y destruye la percepción. Los miedos y los deseos nos persiguen. “Si un hombre sabe que dentro de una semana va a ser ajusticiado se concentra de maravilla”. Te olvidas de todo lo demás y te concentras únicamente en el temor, o en el deseo, o en el anhelo. En muchos sentidos, cuando somos jóvenes estamos drogados. Se nos ha educado para necesitar a la gente. ¿Por qué? Para obtener aceptación, aprobación, aprecio, aplauso; para conseguir lo que denominamos éxito.
Se usan palabras que no se corresponden con la realidad. Son convenciones, invenciones, pero no nos damos cuenta de que no se corresponden con la realidad. ¿Qué es el éxito? Es lo que un grupo decidió que era bueno. Otro grupo decidirá que lo mismo es un fracaso. Lo que se considera bueno en Palma de Mallorca puede considerarse malo en un monasterio cartujo. El éxito en un círculo político puede considerarse un fracaso en otros círculos. Son convenciones. Pero las tratamos como realidades, ¿no? Cuando éramos jóvenes fuimos programados para la infelicidad. Nos enseñaron que para ser feliz necesitas dinero, éxito, una pareja preciosa, un  buen trabajo, amistad, espiritualidad……, todo lo que se te ocurra. A menos que tengas estas cosas, no serás feliz, se nos dice. Ahora bien, eso es lo que llamamos apego. Un apego es la creencia de que sin algo no vas a ser feliz. Una vez que te convences de esto –y llega a tu subconsciente, se graba en las raíces de tu ser- estás acabado. “¿Cómo voy a ser feliz sin tener buena salud?”, dices. Pero te diré algo. He conocido a gente que se estaba muriendo de cáncer
 y era feliz. Y ¿cómo podían ser felices si sabían que iban a morir? Lo eran. “¿Cómo voy a ser feliz si no tengo dinero?” Una persona tiene un millón de dólares en “la Caixa” y se siente insegura; la otra prácticamente no tiene dinero y eso no le hace sentir ninguna inseguridad en absoluto. Están programados de manera diferente, eso es todo. Es inútil recomendar a la primera persona qué hacer; necesita entender. Los consejos no son de gran ayuda. Tienes que entender que has sido programado; es una creencia falsa. Has de verla como falsa, como una fantasía. ¿Qué hace la gente durante toda su vida? Se dedican a luchar, luchar, luchar y luchar. A eso le llaman supervivencia. El americano medio dice que se está ganando  la vida, pero no es así, ¡no! Tienen mucho más de lo que necesitan para vivir. Ven a mi país y lo verás. No necesitas tantos coches para vivir. No necesitas tanta ropa para vivir. Pero trata de convencer al americano medio de esto. Les han lavado el cerebro; están programados. Trabajan y se esfuerzan por conseguir el objeto deseado que les hará felices. Escucha esta patética historia; tu historia; mi historia, la historia de todos: “Hasta que no tenga este objeto no voy a ser feliz; tengo que esforzarme por conseguirlo, y después, cuando lo tenga, tendré que luchar por conservarlo. Siento un estremecimiento temporal. Oh, estoy tan emocionado; ¡lo tengo! Pero ¿cuánto dura? Unos pocos minutos, como mucho unos pocos días. Cuando consigues tu coche nuevo, ¿cuánto tiempo dura la emoción? ¡Hasta que el siguiente apego se vea amenazado!
La verdad sobre una emoción es que me canso de ella pasado un rato. Pero al rato nos aburren es el único modelo que se nos ha dado para ser felices. No se nos dio ningún otro. Nuestra cultura, nuestra sociedad, y, siento decirlo, incluso la religión católica, no nos da ningún otro modelo. Te han nombrado cardenal. Oh, qué gran honor! ¿Honor? ¿Has dicho honor? Has usado una palabra equivocada. Ahora otros aspirarán a ello. Has tenido un desliz hacia el llamado “mundo”, y vas a perder tu alma. El mundo, el poder, el prestigio, ganar, el honor, etcétera, son cosas inexistentes. Ganas el mundo pero pierdes tu alma. Toda tu vida ha sido vacía y sin alma: “Has vivido sin pensar en la muerte y mueres sin haber tenido vida”
No hay nada ahí. Sólo hay una vía de salida, y es desprogramarte. ¿Cómo se consigue eso? Tomas conciencia de tu programación. No puedes cambiar mediante un esfuerzo de voluntad; no puedes cambiar a través de tus ideales; no puedes cambiar construyéndote nuevos hábitos. Es posible que tu conducta cambie, pero tú no. Tú sólo cambias por medio de la conciencia y el entendimiento. Cuando veas una piedra como piedra y un trozo de papel como trozo de papel, no creerás que la piedra es un diamante precioso, no que el trozo de papel es un cheque por valor de un millón de dólares. Cuando ves eso, cambias. Ya no hay violencia en el intento de cambiarte a ti mismo. De no ser así, lo que llamas cambio significa simplemente cambiar los muebles de lugar. Tu conducta ha cambiado, pero tú no. 

Mello   

¿QUIERES LIBERTAD?




AMOR ADICTIVO
El corazón enamorado se mantiene suave y sensible. Pero cuando estás empeñado en conseguir esto o aquello, te haces cruel, duro e insensible. ¿Cómo puedes amar a la gente cuando la necesitas? Sólo puedes usarla. Si te necesito para sentirme feliz, tengo que usarte, tengo que manipularte, tengo que buscar medios y maneras de ganarte. No puedo dejarte libre. Sólo puedo amar a la gente cuando he vaciado mi vida de gente. Cuando muero a la necesidad de gente, estoy en el desierto. Al principio uno se siente horrible, solitario; pero si puedes soportarlo por un rato, descubrirás de repente que no es un lugar solitario en absoluto. Es soledad, estás solo, y el desierto empieza a florecer. Entonces, por fin sabrás qué es el amor, qué es la Emancipación, qué es la realidad. Pero, al principio, renunciar a la droga puede ser duro, a menos que tengas una enorme fuerza de voluntad o que hayas sufrido lo suficiente. Es algo grande haber sufrido. Sólo entonces puedes estar harto de ello. Puedes hacer uso del sufrimiento para acabar con el sufrimiento. La mayoría de la gente simplemente sigue sufriendo. Esto explica el conflicto que a veces tengo entre el papel de director espiritual y el de terapeuta. El terapeuta dice: “aliviemos el sufrimiento” El coach  espiritual dice: “Deja que sufra; así se hartará de esta manera de relacionarse con la gente y finalmente decidirá salir de la prisión de la dependencia emocional de los demás” ¿Debo ofrecer un paliativo o extirpar el cáncer? No es una decisión fácil.
Una persona disgustada deja caer un libro sobre la mesa. Déjale. No recojas el libro y le digas que no importa. La espiritualidad es conciencia, conciencia, conciencia y conciencia. Cuando tu madre se enfadaba contigo, no te decía que era ella la que estaba haciendo algo mal, sino que tú estabas haciendo algo mal; de no ser así, no se habría enfadado. Bueno, he hecho el gran descubrimiento de que si tú estás enfadada, madre, la que está haciendo algo mal eres tú. De modo que más te vale afrontar tu enfado. Quédate con él y afróntalo. No es mío. Tanto si he hecho algo malo como si no, lo examinaré independientemente de tu enfado. No voy a dejarme influir por tu enfado.
Lo curioso es que cuando puedo hacer esto sin sentir ninguna negatividad hacia el otro, también puedo ser muy objetivo conmigo mismo. Sólo una persona muy consciente puede negarse a recoger la culpa y la ira, y decir: “Estas teniendo una pataleta. Es una pena. Ya no siento el menor deseo de rescatarte, y me niego a sentirme culpable” No me voy a odiar por nada que haya hecho. Eso es sentirse culpable. No me voy a producir una mala sensación y flagelarme por nada que haya hecho bien o mal. Estoy dispuesto a mirarlo, a analizarlo y decir: “Bueno, si lo hice mal fue por inconsciencia” Nadie hace mal conscientemente. Por eso los teólogos nos dicen de una manera muy hermosa que la Emancipación no puede hacer mal, lo cual parece muy lógico, porque la persona emancipada no puede hacer mal, es libre.
Pero como tú puedes hacer cosas mal, no eres libre.

VOLICIÓN Y ACCIÓN-




¿Puede un ciudadano/a vivir bajo los principios  de la vida cenobítica?

Un acto principal para dar densidad a nuestra existencia es ofrecer-nos diariamente espacios para la reflexión. Analizar lo que estamos viviendo nos ofrece un sentido de vida y nos regala la vocación del “entendimiento”.
La diversidad de ocupaciones impide una integración constante hacia la reflexión que debemos protagonizar en paralelo a la actividad cotidiana. Nuestro cerebro nos permite, debidamente educado, estar en varias dimensiones al igual que un ordenador puede trabajar, a la vez, con varios programas. Así una ventana a nuestra Emancipación debe ser la reflexión analítica que debe obviar la espontaneidad y el protagonismo individual.
Más dentro de la actividad intelectual no debemos mezclar ni confundir aquello que es existencial con actos propios del momento.
Hay una jerarquización de la actividad cerebral que debemos conocer a través de conocer-nos; de lo fundamental nace el cauce de lo accesorio y nos permite distinguir entre esencia y materia.
Así pues “la norma verdadera” debe ser el análisis a través de la “reflexión” sustituyendo al instinto básico de la supervivencia. Un buen momento para sintetizar esta actividad diaria es la oscuridad que llega al finalizar la tarde dado que nos envuelve en el misterio de la somnolencia.
Tomada pues la rutina de la “reflexión”,  surgen acciones y visiones, inicialmente, inimaginables que en otros momentos habíamos catalogados como imposibles. Cuando contemplamos esos movimientos que el hábito suavizó, asistimos a la flexible armonía entre la volición y la acción, entre el querer y el poder.


LA MADUREZ SIEMPRE REJUVENECE.




Quien ha llegado a viejo y presta atención al dato puede observar cómo, pese al debilitamiento de sus fuerzas y facultades, hay una vida tardía que cada año hasta el final ensancha y multiplica la red infinita de sus relaciones y enlaces, y cómo, mientras la memoria se mantiene despierta, nada se ha perdido de todo lo transitorio y pasado.
La madurez siempre rejuvenece. También a mí me ocurre, aunque eso quiere decir poco porque en el fondo he conservado siempre el sentimiento vital de mis años adolescentes y mi llegada a la edad adulta y mi envejecimiento siempre los he percibido como una especie de comedia.
Envejecer es en sú un proceso natural y un humano de sesenta y dos años, si no pretende ser joven, está perfectamente sano y es tan normal como otro de cincuenta. Pero por desgracia no siempre se está de acuerdo con la propia edad, a menudo nos apresuramos internamente y con mayor frecuencia aún nos quedamos atrás…. Y entonces la conciencia y el sentimiento de vida están menos maduros  que el cuerpo, nos defendemos contra sus manifestaciones naturales mientras exigimos algo que de por sí no puede prestar.

¿PUEDE UN CIEGO SER AYUDADO POR OTRO CIEGO PARA ANDAR POR EL BARRANCO DE LA VIDA?





Cuando recuerdo mi niñez me llega la tristeza.
No fui un niño feliz. Así que debemos comprometer-nos
a hacer felices a los niños para que, cuando sean ancianos
no les pase como a nosotros que, sin recuerdos de felicidad,
estén tristes
La muerte es un hecho que, en el sentido que ahora precisamente,
vamos a definir, afecta al hombre entero.
Ahora bien, el hombre es una unidad de naturaleza y persona,
es decir, un ser que posee, por una parte, una subsistencia,
previa al libre albedrío personal, que sigue sus propias leyes
determinadas y tiene, por tanto, su propia evolución necesaria;
y, por otra parte, ese ser dispone libremente sobre sí mismo y,
por tanto, es definitivamente lo que él determina hacerse dentro
del ámbito de su libertad.
La muerte, consiguientemente, ha de tener un aspecto natural
y otro personal.
El primer aspecto esta visto, con el lema muerte, como
la separación del alma y del cuerpo; el aspecto personal
se expresa diciendo que con la muerte
termina definitivamente el estado de viador
del hombre. Si a estas dos consideraciones anteponemos
unas breves palabras sobre la universalidad de la
muerte, tenemos trazada la marcha de nuestras
primeras reflexiones: la universalidad de la muerte.
la muerte como separación del alma y del cuerpo.
La muerte como consumación de la formación
personal del hombre.
La muerte no llega por un desoden
es el término necesario de todo ser viviente
que teniendo una dirección histórica
tiene un fin.
Manejar es concepto de nuestro
determinismo puede ser una
enorme aventura para nuestro
crecimiento.
¡¡¡adelante!!! abre la cortina de tu
mente.
Karl Rahner

Las luces ciegan nuestra conciencia.





Las luces ciegan nuestra conciencia y modifican aquellos valores que, aun, nos quedan por perder. Parece como si la felicidad del capitalismo sólo pueda alcanzarse con el consumo y en él andamos persiguiendo la ganga y el glamour. El coaching ético nos propone diversas distinciones que nos permitan ver, desde otra perspectiva, la acción de nuestra feroz "apropiación de la realidad". La sobresaliente ciudadana Sor Juana Inés de la Cruz nos dejó testimonios de emancipación que quiero dejar aquí como homenaje a la voluntad de cambiar los destinos: Rosa divina, que en gentil cultura. Eres con tu fragante sutileza Magisterio purpúreo en la belleza, Enseñanza nevada a la hermosura. Amago de la humana arquitectura, Ejemplo de la vana gentileza, En cuyo ser unió naturaleza La cuna alegre y triste sepultura. ¡Cuán altiva en tu pompa, presumida soberbia, El riesgo de morir desdeñas, y luego desmayada y encogida. De tu caducos ser das mustias señas! Con que docta muerte y necia vida, viviendo engañas y muriendo enseñas.

Sor Juana Inés de la Cruz. México

ES MÁS FÁCIL ENAMORAR QUE MANTENERLO ENAMORADO



Lloras porque has perdido a la Emancipación, quizás recuerdes tu inocencia pero ahora debes instalarte en el compromiso. El amor ya no te salvará de la enfermedad y el sufrimiento.... pero te aproximará a la plenitud de la palabra. Tú cruz es inseparable de la vida pero en ella alcanzarás la alegria de vivir en la esperanza eterna.

¡¡¡ADIOS, ROSITA!!!




A veces, nos vamos sin despedirnos

Después de “dimes y diretes” podemos asegurar que más fundamental que tener “pan”, es disfrutar y saborear cada mordisco, cada miga que nos llega al paladar.
Pedimos al destino bienes y fortuna, pero no sabemos disfrutar de los instantes diarios que nos regala la Emancipación. Saciamos las necesidades básicas pero no saboreamos el amor al prójimo, como “silaba” de felicidad.
 La Emancipación nos ofrece distintas opciones para acercarnos a ella. Nosotros elegimos el camino para acercar-nos o no a ella. Si te decides por un camino y vas en su busca, “ten cuidado” pues si te atrapa ya nada será igual….”todo” alcanzará otra dimensión y te hará diferente ante ti y especialmente para los demás. En este momento empezará tu labor de divulgación para acompañar a la soledad fría que se apoderará de tu existencia hasta ahogar la anterior humanidad que te acompañaba.

¿LO VEMOS TODO NEGRO?



Si sabemos utilizar en situaciones difíciles o frente a uno mismo, la ironía y la risa, son buenas herramientas para combatir el estrés.
A menudo, nuestros razonamientos repetitivos sobre un tema nos van enterrando en una especie de hoyo claustrofóbico donde cada vez hay menos luz. Lo vemos todo negro. Es complicado liberarnos porque para ello deberíamos  salir de nuestra propia lógica. El humor puede resultar un hacha para derribar esos esquemas. Joaquina, una señora de 75 años aquejada de lumbalgia crónica, participó en unas sesiones psicoeducativas sobre el dolor. El objetivo de una de ellas era que los pacientes aprendieran a abrir la mirada ante sus problemas. Lo que le preocupaba a Joaquina era que su hija le decía que era una quejica cuando ella le explicaba lo mucho que le dolía la espalda. La poca comprensión de su hija la hacía sufrir.
Cuando Joaquina nos explicó su preocupación, propuse que sus compañeros sugirieran soluciones disparatadas para esta situación. Y efectivamente, los medios propuestos fueron de lo más variopinto. Nos reímos mucho, Joaquina la que más. La sacamos del hoyo y vimos su problema desde un lugar fuera de lo común. Lo más bonito fue que al final nos confesó que todos esos disparates la habían hecho pensar y le habían dado ideas. La ilógica puede resultar un buen trampolín para llevarnos a ideas útiles.
Obviamente, este ejercicio se hizo desde el respeto y el cariño a Joaquina y desde la comprensión de su sufrimiento. El humor es una herramienta que no se puede utilizar de cualquier forma. “Es necesario que esta risa añada un poco de alegría, un poco de dulzura o ligereza a la miseria del mundo, y que no añada más odio, sufrimiento o desprecio. Se puede reír acerca de todo, pero no de cualquier manera. Un chiste acerca de los judíos nunca será humorístico en boca de un antisemita.
El humor nos puede ayudar a romper límites, a pulverizar suposiciones. Sócrates en su método utilizaba la ironía para llegar a la verdad. Y así llegó al “solo sé que no sé nada”. Todos conocemos gente que debe esforzarse por sonreír y que difícilmente explica un chiste o alguna historia en tono jocoso. Lo divertido es que en muchas investigaciones se ha observado que cuando se pregunta a la población por su sentido del humor, el 95% manifiesta tener más sentido del humor que su vecino. Si queremos reír, basta con que nos miremos un poco.  

¿SIEMPRE LO MISMO?





La rutina se encarga de establecer continuidad con nosotros mismos, con nuestros sentimientos y conductas. En el trato con los demás, en nuestra relación con la realidad. ¿qué sería del ser humano si se rompe con sus rutinas? No podría vivir.
Cuando los hábitos se desarticulan por el impulso destructivo, por la dejadez o simplemente por la enfermedad, la rutina se presenta, en su hueco, con todo su esplendor. Eso lo saben bien los que cuidan a jóvenes marginados, a niños, maestros y pediatras; los que cuidan a enfermos, a ancianos tocados por el Alzhéimer. Por eso, un maestro infantil, al llegar a un centro nuevo, suele preguntar “cual es la rutina”. Sabe sus beneficios en esta etapa de la vida. Los niños se serenan al ver que las cosas, los juguetes, permanecen en su lugar y gozan con el milagro del reconocimiento. Y es que la rutina es un principio de realidad suave y firme que ayuda en el trabajo de la adaptación. Y, como fiel expresión de la racionalidad de lo real, de su orden, ayuda a la cordura.

CASUALIDAD versus CAUSALIDAD




El objeto del coaching es la felicidad de las personas puesto que el fin de toda sociedad no es otro que el bienestar de los individuos que la componen.

La velocidad nos hace vivir el día a día consider que “las cosas” pasan por casualidad y no por causalidad. Esta dinámica nos otorga la sensación de estimar que “las cosas” suceden sin que nosotros tengamos nada que ver ni hacer; y evidentemente no es así. Analizar las “causas de las cosas” es fundamental e importantísimo para entender el entorno, Sin una disección, el tiempo no tiene sentido y la acción sobre él, carece de relevancia. En la mayoría de las ocasiones, “las cosas” pasan como respuesta a nuestra acción y, por tanto somos protagonistas de lo que sucede. 
Vigila y responsabilízate de tus acciones pues, casi de inmediato, llegará la respuesta.

"NUNCA DUDES QUE UN PEQUEÑO GRUPO DE CIUDADANOS PENSANTES Y COMPROMETIDOS PUEDEN CAMBIAR EL MUNDO"




Nuestra capacidad altruista aflora en los tiempos difíciles. En las crisis, sobre todo económicas, se necesita ayudar y crear una red de confianza que permita seguir creyendo.
A estas alturas de la vida se puede afirmar que los planteamientos físicos que desvelaron mentes como las de Newton, Descartes y Darwin tenían un punto erróneo al considerar que las leyes de la naturaleza desde una perspectiva mecanicista. Quedaban reducidas a una fórmula matemática, separable de sus partes y, para colmo, destinadas a luchar por existencia en la que solo ganarán los más fuertes. Y cómo los humanos formamos parte de esa naturaleza, pues las leyes sirven lo mismo para la ameba que para usted.
“Los últimos descubrimientos que se han hecho en toda una diversidad de disciplinas ponen de manifiesto que el impulso  más básico de la naturaleza no es la competencia, como sostenía la teoría evolutiva clásica, sino la integración de la totalidad. Dicho de otro modo: “Los seres vivos tenemos la necesidad instintiva de conectarnos, prácticamente por encima de cualquier otro impulso e incluso arriesgando la vida por ello” Así es la vida, y no como nos la habían contado.
Hablar entonces de una conducta altruista es como apelar a nuestra propia esencia. No se trata de que a algunos les toque el gen altruista y a otros el gen egoísta, sino del alma que nos une a todos. Eso, si, hay quien alimenta sus actos de ese amor y quien se empeña en darle la razón a Darwin y convertirse en un depredador de almas ajenas. Si todos hubiéramos hecho lo mismo, ¿quedaría alguien en este mundo?
“Donde encuentres tu felicidad está tú prisión. El mundo está lleno de sufrimiento y la raíz del sufrimiento es el deseo. Donde hay amor no hay deseo entendiendo como deseo el apego a las cosas. El amor, aquí, quiere decir “soy perfectamente feliz sin el apego y la ideología” Consecuentemente estemos alertas pues la sociedad capitalista nos enseña a ser felices a través de satisfacer las emociones placenteras y caso de no conseguirlo nos enseña a ser desdichados.”