TERTULIAS/CHARLAS SOBRE COACHING EMANCIPADOR EN EL CÍRCULO DE COACHING ESPECIALIZADO.



Periódicamente nos reunimos en "petit comité", con un aforo máximo de 10 personas, para debatir sobre COACHING EMANCIPADOR.
Son diálogos participativos para realizar una "iniciación" en la disciplina del coaching adaptada a tu universo de sueños.
Si estás interesada/o en participar GRATUITAMENTE deja tu reserva en paco.bailac@salaidavinci.es y te informaremos de los calendarios previstos.

¡¡¡Ven te esperamos!!!


¿HAY ALTERNATIVAS AL MIEDO?



La naturaleza primera de la Emancipación es confiar en el prójimo y así pasar de la oscuridad a la luz, a través del amor. Pues es siempre mejor tener amor sin palabras que palabras sin amor. Así podremos abandonar el desierto de la soledad reinventando nuestra existencia.

¿Qué alternativas tenemos al miedo?
Pues las hay, pero exige una serenidad profunda. En momentos críticos como los actuales se necesitan nuevas visiones, nuevos enfoques a los problemas. Se necesita una altísima dosis de inteligencia colectiva y cooperación. Y esto solo sucede bajo un liderazgo inspirador y en un ambiente de confianza. En un ambiente en el que la gente se sienta reconocida y querida. Necesitamos que la gente exprima todo su potencial y, como afirma el neurocientífico Jung-Beeman, las personas de buen humor son mejores que las irritables y deprimidas a la hora de resolver problemas que requieren percepción. No hay que edulcorar la realidad ni pintarla del color que no es. Pero hay que confiar en el potencial de las personas. Los directivos, ante la presión, tienen que actuar como diques de contención en lugar de cómo correas de transmisión. Tienen que mantenerla en la justa medida para que sea estimulante, pero no paralizante. Tienen que soportar ellos una parte de esta presión. Les pagan para ello. Por saber que el momento es crítico, pero por estimular el talento de sus equipos para superarlo. La amenaza a la gente no es una solución, es el principio del fin.

PARA QUIÉN TIENE MIEDO. TODO SON RUIDOS



Se suelo oponer, desde el romanticismo un poco trasnochado, la rutina a la creatividad, a la iniciativa novedosa, al ímpetu del riesgo. Pero en esta oposición se omite el poder de asumir lo nuevo incorporándolo a lo que ya se es. Aunque parezca lo contrario, la rutina posibilita y acoge la novedad, le abre cauce, ayuda a diferirla. Sin ella la vida sería un caos. En este sentido, cada acto suyo es un saludo a la existencia, una acogida de la novedad en la cuna de lo adquirido. Se ve muy bien en la memoria corporal. El cuerpo tiene sus poderes y su fuerza para iniciar de nuevo lo que la conciencia dejó detrás. Pues toda iniciativa no tiene por qué venir sellada por la autoconciencia. Así, la memoria corporal hace por nosotros lo que por olvido, por cansancio, o por inadvertencia no podemos hacer. Resulta simplemente maravilloso ver cómo actúa, cómo nos unifica con nosotros mismos, esa memoria corporal a la que nos referimos. Su fuerza se hace presente en cada instante de perseverancia.
“Para quien tiene miedo, todo son ruidos”
¿y qué se puede esperar de nosotros bajo esta pauta de funcionamiento? Podemos fácilmente caer en una situación de parálisis: somos incapaces de hacer, porque somos incapaces de decidir. O puede ser también que empujados por la presión hagamos cosas, pero sin demasiado sentido. Y que empujados a tomarlas, cometamos todo tipo de errores. Que nademos, como quiere nuestra organización, pero sin tener claro no hacia dónde ni por qué motivo. Lo que está claro es que el miedo nos inhabilita para dar lo mejor de nosotros mismos, nuestra capacidad de percepción disminuye y como consecuencia nuestras decisiones son peores. No podemos esperar en estas circunstancias comportamiento creativos, ni capacidad de encontrar nuevas soluciones. Si estas son las consecuencias, ¿por qué algunos jefes siguen creando ambientes de miedo? La respuesta es sencilla: por miedo. Son muchos los directivos que sientes en su propia piel el miedo de perder su trabajo o su empresa y actúan catalizando toda la presión hacia sus equipos. Las investigaciones neurológicas apuntan que para el ser humano el dolor de perder es aproximadamente dos veces más fuerte que el placer de ganar. Consecuentemente, en la toma de decisiones humanas las pérdidas cobran más importancia que los beneficios. Los directivos actúan en términos de evitar la pérdida más que en términos de potenciales ganancias. Tienen más presentes los peligros que las oportunidades, y tienen dificultades para acometer el que deberá ser su rol: evitar que la presión se multiplique, que derive en miedo y que se transmita al resto de la organización. La presión se multiplica y se traslada a los equipos desde la propia definición de los objetivos a cumplir. Es habitual ver en este escenario de crisis cómo las empresas plantean objetivos abrumadores a su gente. “Es un reto”, les dicen. Pero la realidad es que cuando estos objetivos son claramente inalcanzables, lo que provocan es pura desmotivación. Deja de tener sentido esforzarse. Puestos a ser penalizados, o a perder incentivos, es lo mismo no haber llevado por mucho que por poco.

LAS EMOCIONES ESTÁN AL COMIENZO Y FINAL DE TODOS LOS PROYECTOS Y EN SUS MECANISMOS DE DECISIÓN



La rutina no nace porque sí. Aglutina muchos esfuerzos, muchos desvelos, mucha lucha, muchos logros que durante un tiempo fueron esperanzas y proyectos. Esta disposición a la acción que la rutina crea merece el respeto e incluso el amor. Y es que en ella se sintetizan y consolidan los desvelos y esperanzas de actos que nos precedieron.

Miedos y decisiones.

Nos confirma el divulgador científico Eduardo Punset algo que durante décadas ha sido ignorado: que las emociones están al comienzo y al final de todos los proyectos y de todos los mecanismo de decisión. Y cuando estas emociones toman la forma de miedo, lo que ocurre es que en nuestras decisiones comenzamos a perder la confianza y a dudar. En ambientes presididos por el miedo, aquellas tareas que en condiciones normales realizamos con absoluta naturalidad y eficacia las comenzamos a revisar, nos las cuestionamos, hasta el límite de dejar de ser capaces de llevarlas a cabo de forma natura. Dudamos de todo lo que hasta entonces hacíamos de forma automática, de las decisiones que tomábamos intuitivamente fruto de nuestra experiencia y profesionalidad. Presos del miedo nos ahogamos, ya que el pensamiento comienza a entorpecer decisiones que normalmente tomábamos sin meditar, y acabamos por cuestionarnos habilidades que hemos afianzado durante años. Las emociones son una parte crucial en este proceso. Como ha demostrado recientemente la investigación neurológica, las decisiones no dependen únicamente de la razón, sino de un diálogo interno permanente entre razón y emoción. Y en este diálogo nos encontramos secuestrados por un sentimiento asfixiante, las decisiones más banales se vuelven imposibles de tomar.

El miedo ¿estimula o paraliza?



Con extrema facilidad se pasa de la presión al miedo, y este es un gran sistema para hacer que la gente se involucre.
El miedo.. ¿Estimula o paraliza?

Nueve y cuarto de la mañana en las oficinas centrales de una importante empresa. Comienza la reunión trimestral de ventas. El director comercial se dirige a su equipo. Pinta un retrato catastrófico de la situación: un mercado en recesión, aumento vertiginoso de las devoluciones, una ratio de morosidad importante. Seguidamente plantea los objetivos del trimestre, que pasan por un crecimiento de dos dígitos. Las caras de desánimo de los vendedores son un poema y el director comercial lo percibe. Tras revisar los objetivos zona por zona, y ante las muestras de escepticismo del equipo, termina con una elocuente síntesis. “comprende vuestra inquietud, pero esto es lo que hay; o alcanzamos los objetivos, o en la próxima reunión de ventas sobrarán algunas sillas”. Vivimos tiempos convulsos, tiempos críticos para muchas empresas, que se juegan su subsistencia. Tiempos en los que se tienen que tomar (y es empresarialmente necesario y correcto hacerlo) duras decisiones, que pasan, entre otras cosas, por reestructuraciones y reducciones de plantilla. Es la tormenta perfecta, el escenario propicio para que reaparezcan formas de dirección autoritarias y despóticas que en algunos casos creíamos superadas. El razonamiento para aquellos que las practican es claro: la presión es la única manera de que la gente rinda al 100%, que den lo mejor de sí mismos. Se necesita –según ellos- un cierto nivel de presión para tensionar a la gente, para que sean conscientes de que deben implicarse más que nunca. Para ellos es la única forma eficaz de lograr el máximo esfuerzo de los demás. Piensan, además que en el fondo no están haciendo otra cosa que plantear abiertamente la realidad. Porque en los tiempos que corren, o todo el mundo nada y sin descanso, o la empresa se ahoga. Hay en este planteamiento una certeza en el diagnóstico, pero un error fundamental la terapia: es cierto que en estos tiempos las organizaciones necesitan que todo el mundo dé lo mejor de sí mismo y se implique al máximo, y puede llegar a ser cierto que un cierto nivel de presión ayuda a conseguirlo. Pero con extrema facilidad se pasa de la presión al miedo, y ahí está el error: el miedo es un mal sistema para hacer que la gente se involucre. El miedo no estimula, porque el miedo, por encima de todo, paraliza. Y nadie presa del miedo es capaz de dar ni de lejos lo mejor.
F.Ramón Cortés

....Y LA TIERRA REGRESÓ A LA FERTILIDAD...



La rutina nos da agilidad y soltura en la ejecución de actos. Y, sobre todo, nos ayuda a permanecer, a morar en los lugares que transforma con su varita de permanencia. Nos libra de la intemperie, nos ofrece una morada que no nos abandona y a la que podemos volver. También nos arraiga. Da raíces a nuestros actos y nos predispone a la acción.

Deméter, la madre tierra, tenía una hermosa hija llamada Perséfone que un día estaba jugando en un prado. De pronto, Perséfone tropezó con una preciosa flor y alargó las puntas de los dedos para acariciar su bella corola. Súbitamente el suelo empezó a estremecerse y un gigantesco zigzag rasgó la tierra. De las profundidades de la tierra surgió Hades, el dios de Ultratumba. Era alto y poderoso y permanecía de pie en un carro negro tirado por cuatro caballos de color espectral. Hades agarró a Perséfone y la atrajo a su carro en medio de un revuelo de velos y sandalias. Después los caballos se precipitaron de nuevo al interior de la tierra. Los gritos de Perséfone sonaban cada vez más débiles a medida que se iba cerrando la brecha de la tierra como si nada hubiera ocurrido. Los gritos y el llanto de la doncella resonaron por todas las piedras de la montaña y subieron borbotando en un acuático lamento desde el fondo del mar. Deméter oyó gritar a las piedras. Oyó los gritos del agua. Después un pavoroso silencio cubrió toda la tierra mientras se aspiraba en el aire el perfume de las flores aplastadas. Arrancándose la diadema que adornaba su inmortal cabello y desplegando los oscuros verlos que le cubrían los hombros. Deméter voló sobre la tierra como ave gigantesca, buscando y llamando a su hija. Aquella noche una vieja bruja les comento a sus hermanas junto a la entrada de su cueva que aquel día había oído tres gritos: uno era el de una voz juvenil lanzando alaridos de terror; otro; una quejumbrosa llamada; y el tercero, el llanto de una madre. No hubo manera de encontrar a Perséfone y así inició Deméter la búsqueda de su amada hija a lo largo de varios meses. Deméter estaba furiosa, lloraba, gritaba, preguntaba, buscaba en todos los parajes de la tierra por arriba, por abajo y por dentro, suplicaba compasión y pedía la muerte, pero, por mucho que se esforzara, no conseguía encontrar a su hija del alma. Así pues, ella, la que lo hacía crecer todo eternamente, maldijo todas las tierras fértiles del mundo, gritando en su dolor: “¡morid! ¡morid! ¡morid!” A causa de la maldición de Deméter ningún niño pudo nacer, no creció trigo para amasar pan, no hubo flores para las fiestas ni ramas para los muertos. Todo estaba marchito y consumido en la tierra reseca y los secos pechos. La propia Deméter ya no se bañaba. Sus túnicas estaban empapadas de barro y el cabello le colgaba en enmarañados mechones. A pesar del terrible dolor de su corazón, no de daba por vencida. Después de muchas preguntas, súplicas e incidentes que no habían dado el menor resultado, la diosa se desplomó junto a un pozo de una aldea donde nadie la conocía. Mientras permanecía apoyada contra la fría piedra del pozo, apareció una mujer, más bien una especie de mujer, que se acercó a ella bailando, agitando las caderas como si estuviera en pleno acto sexual mientras sus pechos brincaban al compás de la danza. Al verla, Deméter no pudo por menos de esbozar una leve sonrisa. La bailarina era francamente prodigiosa, pues no tenía cabeza, sus pezones eran sus ojos y su vulva era su boca. Con aquella deliciosa boca empezó a contarle a Deméter unas historias muy graciosas. Deméter sonrió, después se rió por lo bajo y, finalmente, estalló en una sonora carcajada. Ambas mujeres, Baubo, la pequeña diosa del vientre, y la poderosa diosa de la Madre Tierra Deméter se rieron juntas como locas. Y aquella risa sacó a Deméter de su depresión y le infundió la energía necesaria para reanudas la búsqueda de su hija y, con la ayuda de Baubo, de la vieja bruja Hécate y del sol Helios, consiguió finalmente su objetivo. Perséfone fue devuelta a su madre. El mundo, la tierra y los vientres de las mujeres volvieron a crecer.
Pinkola

¿ÉTICA O INSTINTO?



El hombre que se levanta es aún más grande que el que no se ha caído.
Concepción Arenal.

Al trascender nuestra subjetividad empezamos a ver, a comprender y a aceptar que las cosas son como somos. Así, la conciencia ética se sustenta sobre dos pilares: La objetividad de nuestras interpretaciones y la neutralidad de nuestros pensamientos. A diferencia de la moral, que nos guía hacia la división y el conflicto, la ética nos mueve hacia la unión y el respeto. No se posiciona ni a favor ni en contra de lo que sucede. Adopta una actitud neutral, yendo más allá de cualquier noción dual. No importa cómo sea la persona o la situación. Ni tampoco lo que esté diciendo, haciendo o sucediendo. Al guiarnos por nuestra conciencia ética no perdemos el tiempo juzgando ni criticando porque no interpretamos ni etiquetamos la realidad como buena o mala. Y gracias a esta nueva visión más objetiva empezamos a cultivar la humildad, una cualidad que nos permite comprender que las cosas siempre tienen una razón de ser que las mueve a ser como son. De ahí que frente a cualquier circunstancia de nuestra vida, la ética nos motive a elegir de forma voluntaria los pensamientos, las palabras y las conductas más beneficiosas para nosotros, los demás y el entorno. Al regirnos por nuestra conciencia ética no juzgamos moralmente el capitalismo, sino que invertimos nuestro tiempo, esfuerzo y energía para interactuar en este sistema de forma objetiva y neutra, orientando nuestra existencia al bien común. En este sentido la conciencia ética nos inspira a “ser el cambio que queremos ver en el mundo”. Curiosamente, la felicidad es la base sobre la que se asienta la ética, y esta, la que permite preservar nuestra felicidad. De ahí que más allá de ser buenos, lo importante es que aprendamos a ser felices.

LA REALIDAD ES NEUTRA. SU INTERPRETACIÓN DEPENDE DE LAS LIMITACIONES DE NUESTRA MENTE.


Guardar las privaciones en forma de ahorro en una Entidad Financiera es creer “tener” algo a cambio de no “ser” nada. El depositario nos engaña simulando solidez y conocimiento cuando su característica principal es la simulación de solidez ocultando su debilidad a través del temor a ser descubiertos. La Emancipación, al encarnar-se en nosotros, nos muestra que la vida en Comunidad es AMOR y no ahorro especulativo dado que sólo el respeto al prójimo nos hace humanos. Apoyemos nuestra emoción en el simbólico pecho de la Emancipación y caminemos al ritmo de los latidos de su corazón.
Al empezar a cuestionar y trascender el condicionamiento a partir del cual hemos construido nuestra moral, nuestro nivel de comprensión y de sabiduría crecen. Y, como consecuencia, empezamos a regir nuestras decisiones y nuestro comportamiento según nuestra “conciencia ética”. Ya no etiquetamos las cosas como buenas o malas. Más que nada porque sabemos que las cosas son como somos. Y que cualquier etiqueta que le pongamos será una proyección de nuestros pensamientos y creencias. Así es como comprendemos que las cosas no son blancas o negras, empezando a discernir los infinitos matices grises que existen entre uno y otro extremo. En este sentido el capitalismo no es ni bueno ni malo. Más bien es como lo usamos. De hecho, podemos concluir que se trata de un sistema que promueve el crecimiento económico y la riqueza material. Y también que se sustenta sobre la insatisfacción y la desigualdad de los individuos y la destrucción de la naturaleza. Sin embargo, esta definición no lo convierte en algo bueno o malo. Estos adjetivos no forman parte del capitalismo, sino de nuestra manera subjetiva de verlo. En la medida en que trascendemos nuestra percepción moral de la realidad, podemos renunciar a que el mundo sea como nosotros hemos determinado que debe ser. Principalmente porque el mundo –y todo lo que existe y acontece- tiene derecho a ser tal como es, de la misma manera que nosotros tenemos derecho a ser tal como somos. Más allá de que estemos de acuerdo o no con lo que sucede, desde un punto de vista existencial es completamente legítimo que todo suceda tal y como está sucediendo. Y esta postura nada tiene que ver con la resignación, sino con la aceptación. La diferencia entre una y otra es nuestro grado de comprensión acerca de aquello que estamos observando. La realidad es neutra. Verla de este modo requiere ir más allá de las limitaciones de nuestra mente.

SI JUZGAS A LA GENTE NO TIENES TIEMPO PARA AMARLA



Podríamos definir la moral como nuestro dogma individual. Un punto de vista sovre cómo deben ser las cosas. Este es el motivo por el que muchos intentamos imponer nuestras opiniones sobre los demás. Al identificarnos con nuestro sistema de creencias, creemos que el mundo debería ser como nosotros pensamos. De ahí que mantengamos "batallas dialécticas", juzgando, criticando e incluso tratando de imponer nuestra verdad a aquellos que piensan y actúan de forma diferente. En estos casos, más que compartir, lo que buscamos es demostrar que tenemos razón. Cabe preguntarse: ¿qué obtenemos cuando conseguimos "tener la razón" Por muy sofidsticados que sean nuestros argumentos, este tipo de conductas solo ponen de manifiesto nuestra falta de madurez emocional. Las personas intolerables y dogmáticas estamos convencidas de que las cosas están bien o mal en función de si están alineadas con la idea que tenemos de ellas en nuestra cabeza. En esta misma línea, los demás son buenos o malos en la medida en la que se comportan como nosotros esperamos. Así, la conciencia moral actúa como un filtro que nos lleva a distorsionar la realidad. Es la responsable de la mayoría de los conflictos que destruyen la convivencia pacífica entre los seres humanos. No es otra cosa que la suma de nuestros prejuicios y estereotipos. Y se sustenta sobre dos pilares: nuestras interpretaciones subjetivas y nuestros pensamientos egocéntricos. De ahí que limite nuestra percepción y obstaculice nuestra comprensión, siendo una constante fuente de lucha, conflicto y sufrimiento.

¿TENER O SER?



Solo pierdes lo que “tienes” más lo que ERES siempre es tuyo. Desgraciadamente nos enseñan a tener ignorando el SER. Ahorras para tener ignorando el SER.

Detrás de cualquier prejuicio y estereotipo se esconden el miedo y la ignorancia.
Los seres humanos hemos sido educados para regirnos según nuestra “conciencia moral”. Es decir, para tomar decisiones basándonos en lo que está bien y en lo que está mal. Desde niños se nos ha premiado cuando hemos sido buenos y castigado cuando hemos sido malos. Así es como nuestros padres –con su mejor intención- han tratado de orientarnos. Pero esta fragmentación dual es completamente subjetiva. De ahí que cada uno de nosotros tenga su propia moral.
Prueba de ello es el capitalismo. Para unos está bien, pues consideran que este sistema promueve el crecimiento económico y la riqueza material. Para otros está mal, pues aseguran que se sustenta sobre la insatisfacción, la desigualdad y la destrucción de la naturaleza. Lo mismo sucede con las empresas, los partidos políticos, las instituciones religiosas y, en definitiva, con el comportamiento mayoritario de la sociedad. Una misma cosa, persona, conducta, situación o circunstancia puede generar tantas opiniones como seres humanos las observen. Dependiendo de quién lo mire –y desde dónde lo mire- será bueno o malo; estará bien o mal. De ahí, a la hora de hacer valoraciones, todo es relativo.


B.Vilaseca

SILENCIOOOOO




El dolor es inevitable,
el sufrimiento es opcional
A lo largo del día,
nuestra mente va acumulando
más información de la
que somos capaces
de asimilar conscientemente.El bien es mayoria,
pero no se nota porque es silencioso.Una bomba hace más
ruido que una caricia,
pero por cada bomba que destruye,
hay millones de caricias
que alimentan a la vida.
Desprecia el ruido de las carencias
y apoya el esfuerzo del amor
Vale la pena, que lo consideres
¿verdad?
Y recuerda, recuerda: Inicialmente se rien de tí.
Posteriormente te ignoran,
pero ¡¡¡al final tú ganas!!!

LA BELLEZA ESTÁ EN NUESTRO INTERIOR.



Realmente la belleza está en nuestro interior. Sin una conciencia limpia y equilibrada no podemos percibir el amor que, constantemente, nos susurra en el alma. Si, si en el alma, pues el cuerpo está sujeto a otros postulados más simples y previsibles....y porque no decirlo, miserables. Nos queda pues descubrir-nos y con lo hallado cubrirnos de gozo por la dimensión encontrada.

¿Quién soy yo?

¿QUIÉN SOY YO?




Si la Emancipación no viviera entre nosotros, no habría ni mundo ni esperanza. Muchos piensan, en España, que la emancipación se alcanza a los dieciocho años, más es un error pues ni se ve ni se toca. Su fuerza podría ser como la gravedad que, sin percibirse, mueve rios y mares. Separarnos de la vileza humana es el reto dado que hemos de reconocer que solo nos han enseñado a consumir con lo que nos han convertido en sílabas de consumo. Vayamos en busca de esa libertad que nos otorgue la posesión de nuestra existencia responsable y solidaria.

Podríamos hacernos una pregunta:

¿Quién soy yo?

¡¡¡MIEDO!!! ¿PARA QUÉ?



LOS JÓVENES YA HAN VENCIDO ALGÚN MIEDO.
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactoso, no se envanece, no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor, no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad.Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
Corintios
.
Los nuevos gays y lesbianas viven como se sienten.Muchas personas se han apolillado en el armario ropero por la Ley de Peligrosidad Social que, aunque derogada en 1980, creó un modelo mental a nuestra soceidad donde ser homosexual se consideraba un delito.Casi un 10% de los escolares de secundaria se declara homosexual aunque su vida social en los isntitutos no es fácil. Pocos quieren compartir con ellos y así se va configurando su aislamiento en en demasiados casos lleva al suicidio.Muchos jóvenes ya aceptan y luchan por ser considerados "iguales" a los demás. Su orientación sexual es parte de su intimidad y por ella luchan. ¿Quién es el dueño de la realidad?, se preguntan. ¡¡Todos somos iguales!!Muchos padres están en la creencia de que "cuando sus hijos salen del armario, les meten a ellos" pues su modelo mental se configuró con las creencia de la dictadura.Han vencido el miedo y afrontan las consecuencia. Esto es sólo el principio de una liberación que sin duda llegará paulatinamente a otras esferas de nuestra sociedad.


¿Espero que con nuestra ayuda. no?
¡¡¡El verdadero maestro crea maestros, no seguidores!!!

TODO SE REDUCE A UN SIMPLE CAMBIO DE ACTITUD.




La impaciencia no sirve para nada

BORJA VILASECA


Querer acelerar el ritmo de los acontecimientos es una distorsión de nuestra mente. La clave para cambiar consiste en aprender a disfrutar el momento presente.Me gusta que las cosas sucedan cuando yo quiero”. “Odio que me hagan perder el tiempo”. “Mándame el informe urgentemente”. “¡Hay que ver qué lenta es la gente!”. “Ya va siendo hora de que cambien las cosas”. “¡Date prisa, que llegamos tarde!”. “¡Lo necesito ahora mismo!”. “¿Por qué no me ha llamado todavía?”. “¡Me muero por que sea viernes!”. “No soporto que me hagan esperar”.“Para tener una actitud más constructiva hay que recordar de vez en cuando que todos los procesos tienen su función y su tempo”Si le resulta muy familiar alguna de estas afirmaciones, seguramente conocerá bien qué es la impaciencia. Pero no se preocupe. Es una distorsión psicológica que tiene cura. Tan sólo basta comprender que es inútil. No sirve absolutamente para nada. Por más que nos quejemos, enfademos y lamentemos, las cosas van a seguir yendo a su ritmo, tal y como lo han estado haciendo y lo van a seguir haciendo siempre.Y no sólo eso. Es muy perjudicial para nuestra salud emocional. Cada vez que nos invade la impaciencia es como si tomáramos un vasito de cianuro, vertiendo veneno sobre nuestra mente y nuestro corazón. Eso sí, a pesar de que vivimos en una sociedad que premia y ensalza la velocidad y la inmediatez, desprenderse del hábito de “querer las cosas para ya” es posible. Todo se reduce a un simple cambio de actitud.

MUJERES = ¿DIOSAS DE LA OBSCENIDAD?



Las diosas obscenas
Hay un ser que habita en el subsuelo salvaje de la naturaleza femenina. Esta criaturas nuestra naturaleza sensorial y, como cualquier criatura integral, tiene sus propios ciclos naturales y nutritivos. Este ser es inquisitivo, amante de la relación, a veces rebosa energía y otras permanece en estado de reposo. Reacciona a los estímulos sensoriales; la música, el movimiento, la comida, la bebida, la paz, el silencio, la belleza, la oscuridad. Este aspecto de la mujer es el que posee calor. No un calor del tipo “vamos a acostarnos, nena”, sino un fuego subterráneo cuyas llamas suben y bajan cíclicamente. A partir de la energía que allí se libera, la mujer actúa según le parece. El calor de la mujer no es un estado de excitación sexual sino un estado de intensa conciencia sensorial que incluye su sexualidad, pero no se limita a ésta. Mucho se podría escribir acerca del uso y el abuso de la naturaleza sensorial de las mujeres y acerca de la manera en que ellas y los demás reprimen sus ritmos naturales o intentan apagarlos por completo. Pero vamos a centrarnos en su lugar en un aspecto que es ardiente y decididamente salvaje y despide un calor que mantiene caldeadas las buenas sensaciones. En la época moderna apenas se ha prestado atención a esta expresión sensorial de las mujeres y, en muchos lugares y momentos, incluso se la ha desterrado por completo. Hay un aspecto de la sexualidad de las mujeres que en la antigüedad se llamaba lo obsceno sagrado, no con el significado con que hoy utilizamos la palabra “obsceno” sino con el “sexualmente sabio e ingenioso”, y se tributaban a las diosas unos cultos dedicados en parte a la irreverente sexualidad femenina. Los ritos no eran despreciativos sino más bien pretendían representar algunas partes del inconsciente que incluso hoy en día siguen siendo misteriosas e inexploradas. La idea misma de la sexualidad como algo sagrado y, más concretamente, de la obscenidad como un aspecto de la sexualidad sagrada, es esencial para la naturaleza salvaje. Había en las antiguas culturas femeninas unas diosas de la obscenidad así llamadas por su ingenua y, sin embargo, astuta lascivia. Pero el lenguaje, por lo menos en castellano, dificulta enormemente la comprensión de las “diosas de la obscenidad” como no sea en términos vulgares..


Pinkola

SI ME DAS FORTUNA; NO ME QUITES LA RAZÓN....



EMANCIPACIÓN:



Si me das fortuna; no me quites la razón. Si me das éxito no me dejes sin humildad. Más si me entragas la humildad que no me quede sin dignidad.

Ayuda-me a decir la verdad delante de los fuertes y no me dejes practicar el engaño para ganarme el aplauso de los débiles.

El silencio y la soledad nos proporcionan ingredientes necesarios para la reflexión precisa encaminada hacia un espíritu de servicio que debe entrar en cada uno de nosotros. Así la Emancipación anidará siempre en quienes confien en ella.

¿QUÉ HACES POR LOS DEMÁS?



¿Además de buenas intenciones como han notado hoy, los demás,
TÚ voluntad de ayuda?
Los socios del CLUB DE LA MISERIA pertenecen a un colectivo marginal que precisa de demasiadas cosas que nosotros no valoramos dada nuestra opulenta existencia.
Seguro que cerca tuyo convive la carencia, la soledad, la infancia desatendida.
Los miembros del "Club de la Miseria" no desean ser objetos de los experimentos socialistas. No basta con dar unas monedas, es necesario comprometerse con un abanico de medidads emancipadoras. "No demos un pescado, enseñemos a pescar.
"Se estima que hay mil millones de personas estancadas en la más absoluta miseria.
Básicamente están en África y Asia Central..... sinceramente.
¿Te importa? pero, además, seguro que en tu barrio existen necesidades básicas por cubrir...... quizá pronto tu serás el protagonista de la carencias..... ¿lo has pensado?
COACHING SOLIDARIO
"No veo de qué manera se puede no creer en Dios y considerar que no se puede probar su existencia.Y creer después en la inexistencia de Dios y sentirse capaz de poder probarla"
Humberto Eco
El silencio interior no es
una consecuencia de haber
reprimido los pensamientos,
sino de ir más allá de ellos.

MEDITA, CONTEMPLA LOS MUROS;OBSERVA TUS IDEAS, TUS HÁBITOS, TUS APEGOS, Y TUS MIEDOS, SIN EMITIR JUICIO Y SE DERRUMBARÁN.



Menos acción, más meditación
MIRIAM SUBIRANA
Las prisas y los continuos ruidos que provienen del exterior distraen nuestra atención y energía. Reservar unos momentos para meditar nos aporta beneficios cognitivos y psicológicos.
La meditación es el camino para aquietar y silenciar las maquinaciones de la mente complicada. Meditar es restaurar el estado de nuestra verdadera naturaleza interior para vivir en armonía. Nos abre a la comprensión intuitiva y a un alto grado de concentración, que no se basa en el pensamiento racional. Es una forma de acallar los ruidos que distraen nuestra atención y energía constantemente.
Visualizar ayuda a superar hábitos saboteadores, intensifica la automotivación y concreta y clarifica sus metas
La meditación ofrece múltiples beneficios comprobados científicamente. Un equipo de psiquiatras, liderado por el hospital General de Massachusetts, realizaron un estudio que documenta cómo la práctica de la meditación afecta positivamente a nuestro cerebro. Según sus conclusiones, publicadas en Psychiatry Research, seguir un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios positivos en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Lo que hasta ahora pertenecía al ámbito espiritual nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y salud.
"Aunque la práctica de la meditación está asociada a una sensación de tranquilidad y relajación física, los médicos han afirmado que la meditación también proporciona beneficios cognitivos y psicológicos que persisten durante el día", explica la psiquiatra Sara Lazar, autora principal del estudio.
Meditar nos da la experiencia de serenidad y concentración esenciales para la construcción de una auténtica autoestima y para afianzar la confianza en uno mismo y en los demás.
DEBIDO A NUESTRA ADICCIÓN a la acción, no vemos el valor de sentarnos un rato en silencio contemplativo. La meditación bien practicada ofrece resultados relativamente pronto. Se puede meditar en grupo y con los ojos abiertos. Alguien nos puede guiar en la meditación, pero no necesitamos un maestro. Es bueno canalizar bien el pensamiento y no necesitamos un mantra para hacerlo.
En definitiva, no hay excusas para no meditar. Nos frenan la adicción a la acción, la pereza y la falta de visión. Estamos acostumbrados a presionarnos, a actuar cada vez más rápido, y así creemos que no tenemos tiempo. La disponibilidad del tiempo y cómo se usa es decisión de cada uno. "Tengo amigos empresarios que meditan brevemente entre reunión y reunión, unos segundos", nos explica Gaspar Hernández. "Esta sencilla práctica les ha cambiado la vida. Dejan de ser esclavos de las circunstancias externas".
Para empezar, cree un lugar de paz. Resérvese un lugar en casa que pueda usar para meditar, aunque solo sea un sillón. Y, a ser posible, hágalo también en su lugar de trabajo. Coloque en ese lugar dos o tres objetos que representen para usted la paz. En ese espacio tendrá la oportunidad de preparar el día cada mañana y, por la noche, descargar su mente de los pensamientos, sentimientos o vivencias que le carguen de malestar.
Dedíquese durante un par de minutos a crear y establecer las reglas mentales para su espacio de meditación. Imagine que el espacio está rodeado de una burbuja invisible. En el momento que entra en la burbuja deja de preocuparse, de recordar el pasado, de juzgar y criticar. Si advierte que vuelve a caer en esos hábitos, regrese con suavidad a un espacio interior libre de esos impulsos mentales.
Mike George, coucher de inteligencia emocional, nos explica de forma resumida los siete hábitos que pueden sabotear su meditación y retrasar la recuperación de la paz interior: 1. Preocuparse. 2. Pensar en el pasado. 3. Juzgar. 4. Criticar. 5. Culparse. 6. Ser catastrofista. 7. Dudar.
Siga el consejo de Anthony de Mello, jesuita famoso por sus libros de espiritualidad: "Medita, contempla los muros; observa tus ideas, tus hábitos, tus apegos y tus miedos, sin emitir juicio ni condena de ningún tipo. Limítate a mirarlos y se derrumbarán". Visualizar le ayudará a superar esos hábitos saboteadores. Consiste en crear imágenes positivas en su mente fortaleciendo su voluntad para alcanzar aquello que afirma con una buena actitud. Con la visualización intensifica las experiencias de afirmaciones positivas y de automotivación. Visualizar le ayuda a concretar y a clarificar sus metas. Por eso, muchos deportistas olímpicos utilizan esta técnica.
Puede crear y escribir afirmaciones acerca de lo que le hace sentir pleno:
- Confío en que cada desafío aparece porque soy capaz de afrontarlo.
- Soy libre para decidir cómo me siento y para ser feliz.
- Respeto mi intuición.
- Soy fuerte y puedo ser. Yo puedo.
- Me atrevo a ser diferente.
- Creo en mí.
Escriba sus afirmaciones, y cada mañana medite sobre ellas para vivirlas durante el día.
EMPIECE A MEDITAR. Encuentre un lugar tranquilo y acogedor. Una música suave y una luz tenue pueden ayudarle a crear un ambiente adecuado. Siéntese cómodamente, manteniendo la espalda recta y relajada. Respire hondo y relaje los hombros y brazos. Con los ojos abiertos, elija un punto enfrente de usted y descanse ahí la mirada. Así no se dormirá.
Cuando el cerebro pasa de crear ondas beta (de acción) a ondas alfa (de relajación) tiende a dormirse. Meditar con los ojos abiertos le ayuda a entrar en un estado de ondas alfa sin dormirse. Las ondas alfa regeneran el sistema nervioso, inmunitario y hormonal.
Gradualmente aparte su atención de todas las distracciones. Dirija su atención al interior del entrecejo. Observe sus pensamientos, no los juzgue ni se deje llevar por ellos, solo obsérvelos. Decida crear pensamientos de paz. Sienta su presencia. Repita pensamientos e imágenes positivas referidas a su persona formulados como afirmaciones. "Soy un ser de paz", "soy vida". Déjese inundar por la serenidad. Reconozca los buenos sentimientos que surgen. Visualícese siendo así en sus relaciones y circunstancias habituales. El poder de la visualización meditativa radica en ayudarnos a crear la realidad que visualizamos. Observe su respiración y termine su meditación cerrando los ojos durante unos instantes, creando un silencio completo en su mente.

¿USAS EL PODER DE TU MENTE?



Control Mental
La mente es un gran colector, almacenador de información y controlador de nuestras funciones fisicas y mentales .
Tener "Control Mental" significa poder ejercer el pleno dominio de nuestra propia mente, en todo momento, lugar o circunstancia de la vida.
El poder de la mente exige solamente que empleemos nuestra mente para resolver los problemas cientificos que se nos presenten y para mejorar nuestro propio yo. Y para esto solo basta dirigir la mente hacia las necesidades especificas.
Las actitudes mentales de todo ser humano pueden ser positivas o negativas, constructivas o destructivas,etc. Por lo que el control mental nos ofrece mejor salud, una notable mejora en la memoria y en la creatividad, reducción de las tensiones, una actitud positiva respecto de los problemas, etc. Existen tres pasos para extraer el poder que encierra nuestra mente:
1- permitir que la mente derive a un estado de conciencia concentrada. En este estado se centra la mente en un limitado conjunto de estímulos, dejando de lado las sensaciones visuales , de sonidos,etc.
2- dirigir la mente en una dirección especifica. Se dirige la mente hacia el problema o situación que quiere cambiar.
3- ordenamiento en serie de las direcciones de su mente. Dirigir la mente en la sucesión que alcanzará y conservará las metas que se haya propuesto. Visualizacion mental
Visualización: Formación de la imagen mental de un concepto abstracto. La visualización mental es lo esencial en la utilización del poder total de la mente. Es un instrumento eficaz para formar la imagen de una acción con el pensamiento. La sola utilización de su mente y su aplicación al problema que tiene o a la situación que desea cambiar será suficiente. Una visualización mental son las directrices que ayudan a central su mente en el problema y la solución. La visualización ayuda a transmitir las informaciones útiles al subconsciente y a traerlas posteriormente a su memoria. La visualización es una técnica (adoptada en la actualidad por la ciencia médica), que apoyándose en técnicas de relajación profunda, conduce hacia el foco del problema, aportando soluciones imaginativas y eficaces para problemas concretos.
¿Como practicar la visualizacion? 1- Busque un lugar cómodo y libre de distracciones externas (aromas, ruidos, sensaciones visuales, etc.) 2-con los ojos cerrados respire desde el abdomen de manera regular, lenta y profunda hasta lograr un estado de plena relajación. 3-diriga su mente a corregir las areas de su vida que no funcionan como quisiera, o avanzar hacia la meta que se ha señalado.
Pasos para ser más positivo
Cambiar nuestra manera de pensar, o sea, adiestrarla hacia el pensamiento positivo es todo un proceso de aprendizaje, que debemos realizarlo todos los días, para que lo incorporemos de manera automática a nuestra forma de enfrentarnos todos los días a nuestras actividades cotidianas.Este proceso, depende exclusivamente de nuestra fuerza de voluntad, de desear modificar nuestras actitudes erróneas frente a las adversidades que se nos presentan a diario.Esta es una entrega de las 10 primeras formas en las cuales te puedes basar para comenzar con tu cambio personal:1. Comienza el día con buen humor y una gran sonrisa.Tu día depende de cómo saludas a la mañana. Si nos levantamos de mal humor, sin dudas, vamos a ver todo desastroso, todo nos va a salir al revés de lo que deseamos. Pero si cuando te levantas, te das la bienvenida con energía y un gran espíritu emprendedor, todo te va ir muy bien, todo comenzara a salir como lo tenías programado. Todo depende de cómo pongamos nuestra mente, en positivo o negativo, nuestra energía es la que determina como nos saldrán los acontecimientos. NO quieres que el resto de la jornada sea un desastre ¿no? Entonces, ¡Sonríe! No cuesta nada hacerlo, vale la pena después de todo.2. Dale tiempo a tu mente para que se oriente.Tu mente necesita después de despertarse un rato para que se oriente, se acomode nuevamente a la realidad del día que comienza. Toma un buen desayuno, para reponer tus energías, date una ducha antes de salir a tus actividades, esto te reconfortara anímicamente. Antes de cruzar la puerta de tu casa, solo piensa cosas lindas, atraer con tu mente buenos recuerdos, para que tu cuerpo se invada de energía positiva y comiences con el pie derecho.3. Plan de actividades para el día.Para evitar errores que después deriven en una producción negativa de tus actividades diarias, realiza antes de salir, un repaso de cuál es tu primera ocupación del día. Planea cada una de las tareas que desarrollaras durante tu jornada que recién comienza, para que si te invaden pensamientos negativos, te rijas por el esquema que ya habías planeado. Asegúrate de que tus objetivos de hoy están claramente definidos y hayan sido absorbidos por tu mente. Esto lo puedes realizar antes de salir de la cama, solo para que abordes las cuestiones inmediatas que puedes solucionar.4. Mantén tu mente enfocada en las cosas importantes.Establece tus objetivos y prioridades de lo que piensas hacer. Visualiza tus acciones. Desarrolla una estrategia para hacerle frente a los problemas que se te puedan presentar. Concéntrate en las cosas que necesitas tomar en serio, pero al mismo tiempo, relájate y disfruta de lo que estás viviendo. De esta manera, los resultados serán favorables para ti.5. Aceptar los resultados logrados.La vida es como un tobogán, a veces, las cosas están arriba y otras las tenemos en las manos, pero no significa que no puedas lograr lo que estabas deseando, no siempre salen como las planeamos. Pero no te enojes si esto te sucede. Lo importante, es toda la energía que pusiste para que las cosas salgan bien, quizás tarden un poco más de lo planeado, pero no tomes una actitud de derrota, todo lo contrario, si perseveras seguro que vas a lograr el éxito con el tiempo.6. Prueba cosas nuevas y toma nuevos desafíos.Toma la vida como un aprendizaje constante, siempre hay cambios pero también hay muchas oportunidades, solo debemos tomarlas en el momento justo. Es muy bueno cambiar nuestras actitudes y la rutina diaria, siempre que lo hagas para mejorarte como persona. Realizar cosas nuevas puede incluir nuevas opciones a tu proyecto, conocer nuevas personas, te pueden aportar nuevas ideas a tu vida. El flujo del pensamiento se dirigirá a mejorarse y los pensamientos negativos se irán de tu mente.7. Haz un balance de tus deseos.Vivimos en un mundo donde se da lo opuesto y la dualidad, el amor y el odio, ganancias y pérdidas, placer y dolor. No podemos tener las dos cosas al mismo tiempo. Debemos aprender a mentalizarnos para solo atraer a nuestra vida, las cosas buenas, bellas y duraderas. Cuando desees algo, hazlo de corazón, debe ser un deseo real, autentico para que con tu energía positiva atraigas las buenas cosas de la vida.8. se realista.Asegúrate de que lo que deseas es posible. Siempre tenemos la esperanza de que algo suceda en nuestras vidas, pero si no se concreta solo nos traerá decepción. Por ejemplo, si quieres reducir tu peso, sin dudas, que primero debes establecer cuanto quieres adelgazar, en que tiempo y realizar una dieta alimenticia para que tu deseo se concrete, de lo contrario, por el simple hecho de desearlo no lo lograras, siempre debemos hacer cosas o tomar decisiones, para que nuestros deseos sean reales.9. Mantén un registro de tu salud mental y física.De esta manera podrás saber cuán lejos puedes llegar. Conócete a ti mismo. No hay otra persona que puede decir quién eres en realidad. Descubre tus pasiones, las cosas que te movilizan. Dedícate tiempo para ti, lee libros que te interesen, escucha música, sueña con el día en el que estás viviendo y cuáles son tus gustos. Si te conoces a ti en tu integridad, te darás cuenta hasta que punto eres capaz de ir físicamente, mental y emocionalmente para lograr tus objetivos.10. Aprende a amarte a ti mismo.Antes recibir amor de otras personas, primero debes aprender a sentir amor por ti mismo. Asume un compromiso positivo hacia ti, cuando comiences a sentir confianza en ti mismo, se producirán pensamientos positivos en tu mente, esto atraerá buenas energías a tu alrededor.

SI TE HACEN DAÑO, PERDÓNALOS




Son las 12 y en el campanario tocan la hora del Ángelus…

llueve y la temperatura es algo fresca. La luz invita a interiorizar

nuestra existencia y aceptar es bella a pesar

de los momentos que nos toca vivir.

Desde esta dulzura existencial deseo invitarte al

festín del AMOR por muy tonto que te parezca.

Cada uno de nosotros somos una lagrima caída que,

sin consuelo, nos consideramos únicos.

Podemos aceptar, empero, que somos moléculas temporales

de alegría que anónimamente estamos para dar un sentido

a la vida: el amor al otro en clara oposición al egoísmo

propio. Si te hacen daño, perdónalos.

Aaaaah, ya han parado las campanas.

LA MENTE ES UN PROFUNDO OCÉANO, PERO NOSOTROS SOLO LOGRAMOS SER CONSCIENTES DE LA LEVE ESPUMA DE LA SUPERFICIE.



Conectar con nosotros Mismos

CRISTINA LLAGOSTERA
A veces somos demasiado racionales. Y mucha gente decide no atender ni al lenguaje del cuerpo ni a las intuiciones ni a las emociones. A costa de no conocernos bien y perder el rumbo.Una paradoja de nuestra época es que el ser humano es capaz de viajar por el espacio, estudiar la estructura íntima de la materia o cartografiar su propio mapa genético, pero seguir siendo un desconocido para sí mismo. Nuestra atención se proyecta continuamente hacia fuera, fascinada ante la complejidad y los misterios del mundo. Contamos con conexiones fáciles e instantáneas con el exterior -Internet, televisión, móviles...-, pero quizá no sabemos cómo acceder a nuestro interior.“Es preciso confiar más en la sabiduría del propio cuerpo. En vez de bloquear sus señales, podemos optar por escucharlas”Descuidar esta conexión sin duda tiene un precio. Sensaciones de vacío, sinsentido y confusión señalan de manera más o menos intensa que se ha perdido ese contacto íntimo con la propia esencia. Y vivir volcado hacia fuera puede hacer que se pierda una parte importante de la experiencia: la que transcurre dentro.Las emociones, las sensaciones, los mensajes del cuerpo, los pensamientos, la voz de la intuición aportan la información más constante y directa de que disponemos. Solo desde esta conexión interna una persona puede estar centrada, sabiendo quién es y hacia dónde desea dirigirse.

Una capacidad natural

"Cuando el hombre descubrió el espejo empezó a perder su alma" (Erich Fromm)

Hay personas que logran mantener viva esa conexión consigo mismas, e incluso utilizarla para diferentes fines, mientras que para otras supone una sensación lejana, casi olvidada. Cuando somos niños poseemos esa capacidad de manera natural. Sin embargo, con el tiempo esta comunicación puede ser interferida. En esa desconexión influye, por un lado, la primacía que se otorga a la razón por encima de otras funciones como percibir o sentir. Se confía en lo que se puede comprobar o palpar, mientras que se relega lo subjetivo a un papel casi insignificante.Por otro lado, la capacidad de ser conscientes supone un arma de doble filo. Conecta a la persona con su realidad interna, pero también bloquea lo que no se ajusta a lo establecido.

Vivir desconectado

"Cada día sabemos más y entendemos menos" (A. Einstein)Perder esta conexión conlleva consecuencias. Algunas personas, por ejemplo, descubren en algún momento que su vida no es lo que querían, pues quizá se han dejado llevar por las circunstancias sin preguntarse más allá. No resulta agradable sentirse un extraño con uno mismo. Sucede sobre todo cuando alguien busca adaptarse tanto a lo que se espera de él o mantener una buena imagen, que termina olvidando quién es realmente.También hay personas que escapan continuamente del contacto consigo mismas, llenando sus horas con actividades, relaciones, adicciones... Cuando cesan las distracciones externas y se hace el silencio aparecen con más fuerza los miedos o carencias no resueltos.Crear puentesA veces, el sufrimiento o la enfermedad implican una entrada rápida a una mayor conciencia de uno mismo. Sin embargo, es preferible no esperar a encontrarse en una situación crítica; en cualquier instante, una persona puede empezar a crear puentes que conecten con diferentes niveles de su experiencia interna. Estas son las vías:1.

El diálogo interior

"El lenguaje es la casa del ser" (Heidegger)

Un primer contacto puede ser observar el diálogo que se mantiene con uno mismo. Allí se condensan gran parte de los pensamientos, ideas, preocupaciones y obsesiones que ocupan la mente. Estos diálogos ocurren de manera continua, seamos conscientes o no, y pueden aportar una información valiosa sobre uno mismo. Las palabras, el tono, la manera de expresarse, incluso a nivel interno, ejercen una gran influencia. Nos sentimos muy diferentes al hablarnos de manera crítica o despectiva que si predomina un tono comprensivo y tranquilizador. Buscar el silencio o la quietud permite empezar a escuchar ese diálogo.2.

El cuerpo

"He dejado de hacer preguntas a las estrellas y libros; he empezado a escuchar las enseñanzas que me susurra mi sangre" (Hermann Hesse)

A veces vivimos escindidos del cuerpo, considerado comúnmente como el hermano tonto de la cabeza. Al no entender sus cambios, su lenguaje, ni el sentido de los síntomas, se presta poca atención a sus mensajes. Más bien se intentan controlar o tapar esas señales cuando resultan molestas u obligan a modificar los planes. Sin embargo, el cuerpo es el canal de conexión entre el mundo exterior y el interior. A través de él experimentamos y percibimos la realidad, y a la vez refleja nuestra historia. Cada síntoma o manifestación corporal dice algo de nosotros.Quizá no podamos comprender siempre sus razones, pero es preciso aprender a confiar más en la sabiduría del propio cuerpo. En lugar de bloquear sus señales, se puede optar por escucharlas. En vez de desconectar de las sensaciones, se pueden utilizar como indicaciones útiles.3.

Las emociones

"Las emociones, cuando se integran con la razón, nos hacen más sabios" (Leslie S. Greenberg)

También las emociones han sido consideradas inferiores a la razón, como un vestigio de nuestra parte más primitiva e instintiva. No es de extrañar que produzca tanto miedo adentrarse en ellas.La emoción es ciertamente más antigua que la razón, pues constituye un tipo de inteligencia más instantánea. Si se despierta miedo o rabia, todo el cuerpo se prepara para la acción, pues ante un peligro real no hay tiempo para pensar. Sabemos que dejarse llevar por la emoción puede suponer un problema, pero ignorar o reprimir lo que se siente, también, pues la tensión emocional acumulada tiende a desbordarse. Una buena medida es mantener una conexión continua con las propias emociones, lo cual suele ser garantía de una mayor capacidad para encauzarlas. La emoción es un indicio que informa de cómo estamos viviendo algo y, bien utilizada, puede ayudar a resolver situaciones o mejorar la relación con los demás.4.

El inconsciente

"La mente es un profundo océano, pero nosotros solo logramos ser conscientes de la leve espuma de la superficie" (Henry Laborit)

El inconsciente, más allá de la visión negativa que a veces se tiene de él como un sumidero de impulsos o recuerdos reprimidos, constituye una parcela enorme de la mente (se le atribuye en torno al 85% de la capacidad cerebral) repleta de posibilidades aún desconocidas.La mente consciente se encarga de razonar, discriminar, analizar la información y tomar decisiones. La mente inconsciente actúa de manera totalmente distinta: controla las funciones involuntarias del organismo, capta y almacena toda la información de los sentidos y contiene la memoria emocional. El psiquiatra Carl Gustav Jung lo definía como un pozo inabarcable de información al que es posible asomarse para aprender tanto acerca de uno mismo como del mundo.Las intuiciones, los sueños, los momentos de inspiración tienden un puente entre consciente e inconsciente. Nuestra mente almacena muchos datos, impresiones y percepciones que no conocemos, pero que en un momento dado pueden aflorar a la superficie. Contamos con una sabiduría que va más allá de la razón, y que se muestra de manera más clara cuanto más conectamos con nosotros mismos.

¡¡¡HOY TENGO GANAS DE LLORAR, DUELEN LAS ENTRAÑAS!!! ¿QUÉ HACER?



No importa que la vida sea corta; lo interesante es que sea completa y verdadera aunque no la entiendas...

Podemos considerar al AMOR como un mero
adjetivo o como un verbo. En este último caso el
AMOR esla acción que nos pone en disposición para
estar atento a las necesidades legítimas del otro y a su
bienestar.
El amor-acción es un elemento imprescindible
para cualquier proceso de aprendizaje. Está
presente en las relaciones maestro/alumno,
coach/cliente, jefe/colaborador, etcétera.
Es el ingrediente que nos permite interesar-nos
por el otro con total compromiso y entrega.
Un buen líder/coach debe repartir amor a través de la
paciencia, bondad, humildad, respeto, generosidad, indulgencia y confianza.
Todos tenemos en nuestro interior aquello
que es esencial para desplegar nuestro
potencial. Mirar al otro desde el amor supone
aceptarlo profundamente y comprometerse con
la posibilidad que tiene de llegar al ser.
La mirada amorosa es aquella que acepta al
otro, que no lo enjuicia, que ve sus
posibilidades incluso más allá de lo que
parece razonable. Por eso tiene una enorme
capacidad transformadora, porque
sostiene y anima a crecer.
Los líderes aman a la gente que lideran,
les gusten o no.